Perfil Sheinbaum (VIII y final)

AMLO, movimiento con historia y afinidad ética

Gobernar es tener afinidades electivas. Identificar directrices de un proyecto de nación orientado a los de abajo, permite aplicar políticas sociales que representan continuidad de valores, además de ajustes que trazan personalidad propia: hay estilo Sheinbaum de gobernar en la relación bilateral MX-USA, seguridad, salud y economía.

Eso es mucho. 

Escribió el periodista Pablo del Ángel: "Si algo debe agradecerse a López Obrador, no es su adiós ni su silencio: es haber acertado en la continuidad del proyecto 4T a través de la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo. ´Yo soy fresa´, dijo AMLO al compararse con Sheinbaum. Vistos los primeros 100 días de gobierno, no anduvo desencaminado. Veo firmeza en la ruta y templanza comunicativa (mesura, claridad), lo mismo que estrategias para enfrentar problemas: Operación Enjambre, Desarme por la paz, Plan México de reactivación empresarial. Y mucho dependerá de la correcta realización de la Reforma Judicial, con la elección de jueces en junio [2025]". Comienzo firme, para ampliar la transformación con cambio de régimen.

¿De qué tamaño es la afinidad AMLO-Sheinbaum? Oposición y comentocracia recomendaron a Sheinbaum la ruptura, ´para crecer en poder´. Los opositores esperaron sentados y opinadores ilustres insistieron: ´el presidente en turno, en algún momento, rompe con su antecesor´. Al coro interno se sumó el viento norte (Trump). Escenario proclive a la ruptura.

La ruptura no llegó.

La afinidad prevalece. Hay que espigar trigo en Morena, pero no será por ruptura Sheinbaum-AMLO.   

Probar identidad propia

Lo que ocurrió en 2025, entre AMLO en retiro y Sheinbaum en funciones, es defensa estratégica de un movimiento exitoso. Ambos personajes leen el tiempo social con partitura histórica. No es mera conveniencia política:  historia cultural de México desemboca en la 4T. Ahí está la clave, más allá de personalizar liderazgos.  

Sheinbaum probó que tenía identidad propia a compañeros y adversarios. Pocos lo creían. Donald Trump, en sus mensajes a México, no menciona juntos a Sheinbaum y AMLO. ¿Por qué? Quizás los servicios de inteligencia estadounidense le indican que ´no es por ahí´.

La identidad Sheinbaum se nutre de rasgos comunes a AMLO.  Planteó del Ángel: "El legado inmaterial de AMLO y la izquierda social contemporánea es, en primerísimo lugar, la voluntad férrea por un cambio político pacífico, sin romper un cristal. Esto no se valora lo suficiente ahora y será el principal rasgo de AMLO en los libros de historia del futuro. Desde esta perspectiva, el gobierno de Claudia Sheinbaum tiene el reto de respetar las libertades y la expresión pacífica de las diferencias." Por lo observado en 2025, ante manifestaciones con actos vandálicos, Sheinbaum aprueba. No fue fácil, por provocaciones a brigadas del orden que sufrieron agresiones.

Sheinbaum tiene doble tarea: legado pacífico a preservar y control político/hegemónico para impulsar más cambios estructurales. El presupuesto entra en escena: Sheinbaum en lo económico debe ser más creativa que AMLO.

Giro comunicativo 

AMLO desarrolló comunicación con altavoz mediático y tono popular. ´Populista´, opinan sus adversarios. Además de la participación ciudadana como sudor y terracería -eje social de cualquier movimiento político- promover esa participación con enfoque mediático cambió de raíz la comunicación presidencial, antes acartonada y lejana. El nuevo régimen, en sus formas, comenzó con las conferencias mañaneras.

La comunicación desde Palacio, cuyo modelo afina Sheinbaum, sorprende todavía a los adversarios, descoloca a consorcios y medios tradicionales antes consentidos. Atrás quedaron acuerdos gobierno/medios para moldear narrativa. Sheinbaum mantiene el formato de ´La mañanera del pueblo´, con diferencias comprensibles de lenguaje y estilo por temperamentos distintos. AMLO era ducho en el tono popular, por su raíz social: el sur de carencias. Sheinbaum es rápida de reflejos y no esquiva el bulto para acudir a zonas de desastre y escuchar a ciudadanos afectados. En eso mejoró a AMLO.

Rutas éticas forjan futuro

Dijo Sheinbaum: "La autoridad moral y la honestidad que nos caracterizan, no se compran en la esquina, se construyen con una sola mística: luchar por un México con justicia, democracia y libertad". De nuevo, la historia nutre: hay trayectoria compartida Sheinbaum-AMLO. Este rasgo ético 4T resulta clave para contener las ansias intervencionistas de Trump. Imaginemos un gobierno sin legitimidad en México. Se caería de Maduro.        

Deslinde Sheinbaum: "no es la corrupción, la triquiñuela, el odio, el clasismo, el racismo y el machismo, que son reminiscencias de la sociedad de castas de la colonia y del neoliberalismo, lo que produce libertad y democracia; al contrario, eso ensucia y pervierte todo". Identificados lastres formativos, la solución de fondo requiere cambios educativos, los más difíciles. Pendiente de Sheinbaum y su equipo: sembrar más comportamientos éticos y democráticos.

Eso templará el carácter Sheinbaum.

¿Lo hará?