Una perrita, un pato y una botarga

Fútbol

A partir del día uno de este torneo mundialista de fútbol, dos especies animales se volvieron virales en las redes sociales y muy conocidas entre los mexicanos, y una de ellas, incluso, más allá de las fronteras nacionales.

          La primera especie animal hizo su aparición de manera figurada en tiempo real y se dio a las afueras del Estadio Ciudad de México –antes Estadio Azteca- previo al partido inaugural de la contienda, cuando al  arribar el magnate de los medios de comunicación Ricardo Benjamín Salinas Pliego, una voz anónima gritó: "Ahí va la perrita de Trump", denominación que además del inmediato espíritu festivo manifestado a través de las risas de los presentes, también tuvo varios efectos subsecuentes: jaculatorios entre los detractores de dicho empresario y de preocupación entre sus cada vez más escasos seguidores, llamados pomposamente por él como "sobrinos". Amén de que al deudor fiscal le aguó su propio imaginario aplaudidor recibimiento por parte de los asistentes al evento. Hecho que para la mayoría de mexicanos le echó para abajo sus aspiraciones presidenciales.

          Casi de inmediato, en el centro de la Ciudad de México hizo acto de presencia un pato ataviado con una camiseta de la selección nacional de fútbol y zapatillas para proteger sus patas del andar por las calles de la gran metrópoli acompañando a un niño y una señora con quienes comparte el día a día en la venta de agua embotellada en la vía pública. Dicho pato, del cual luego se supo que se llama "Merlín", cautivó a la audiencia, sin importar religión, edad, estado civil, sexo o preferencia política. Y el pato también se volvió interés de la FIFA y de varias empresas, como el Grupo Salinas, propiedad de Ricardo Benjamín Salinas Pliego, quien en su afán de que su apodo desapareciera de la mente del mexicano, hizo hasta lo imposible por subirse a la ola de "Merlín" para sacar provecho social, político y económico.

          Pero hay que decirlo, como todo lo que le ha sucedido a este empresario a partir de la llegada de la cuarta transformación al gobierno de la república, esta intención se quedó en eso: en intención, ya que los objetivos que buscaba no se cumplieron, y los cuidadores de "Merlín" prefirieron acudir con la presidenta Claudia Sheinbaum que a Televisión Azteca; optaron por aceptar la invitación de Televisa y no la de TV Azteca a asistir al Estadio Ciudad de México –antes Estadio Azteca- a presenciar el partido entre México y Chequia; eligieron trabajar con la Cooperativa Pascual más que con alguna otra empresa refresquera; además de que iniciaron los trámites para el registro de marca, como lo establece la normatividad.

          Estas decisiones de la familia de "Merlín" provocaron el enojo de la derecha. Sobre todo lo hizo la asistencia a "La Mañanera", enfado que se manifiesta con expresiones de desencanto hasta con el deseo de que les vaya mal. Y es que no hay que olvidarlo, después de que la presidenta del país manifestó públicamente que invitaría a "Merlín" y su familia a Palacio Nacional, la derecha inventó que los cuidadores del pato habían rechazado dicha convocatoria, y cuando los vieron aparecer en el salón en donde se desarrolla la conferencia de prensa de la titular del poder ejecutivo, empezaron a difundir su decepción y otros inventos: que el SAT había amenazado a la familia con multarla por no pagar impuestos; que la habían sobornado con cien mil pesos; que la señora jefa de familia era una mentirosa; entre otras linduras –nótese el sarcasmo- que acostumbra difundir la derecha.

          Pero quien también reaccionó en contra de la asistencia del pato "Merlín" a "La Mañanera", fue la excandidata de la Coalición Fuerza y Corazón por México a la presidencia de la república, Xóchitl Gálvez, quien difundió un video manifestando su descontento, que se puede sintetizar en estas palabras: "Presidenta ridícula. Lleva un pato para salvar su popularidad".

          Hay que decir que Xóchitl Gálvez cada que puede manifiesta que no le gusta que le digan que fue candidata del PAN, PRI y PRD, porque dice que ella nunca ha militado en el PAN, aunque en México se sabe que todos los encargos que ha tenido en la vida pública han sido gracias al PAN, y esta es una más de las contradicciones que existen en su vida política y que se manifiesta en su incontinencia verbal que día a día abona su muy personal antología del disparate.

          Como también lo fue su declaración en contra de que "Merlín" y su familia hayan acudido a Palacio Nacional, palabras que no pasaron desapercibidas para los mexicanos, quienes recordaron que cuando Xóchitl Gálvez era senadora de la república por el PAN, se atavió con una botarga de dinosaurio y así acudió a una sesión en ese cuerpo legislativo. Y entonces, preguntaron: "¿Quién es la ´ridícula´?".

          Amén de que otros rememoran la ocasión cuando la entonces senadora Xóchitl Gálvez acudió a Palacio Nacional y tocó la puerta para que se le abriera y la recibiera el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, aspecto que no sucedió, y que ahora, varios años después, los mexicanos inundaron las redes sociales con la expresión: "Un pato llega antes a ´La Mañanera´ que una botarga".

          Y sí, hoy en día en el imaginario nacional, para delicia de la mayoría, conviven una perrita, un pato y una botarga.

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