Una radio y una televisión a la altura de lo que queremos ser

Una radio y una televisión a la altura de lo que queremos ser

En esta época el cambio se ha caracterizado por su velocidad, por ser vertiginoso, y el ámbito de los medios de comunicación ha estado a la vanguardia en el cambio científico y tecnológico.

Cuando el hombre logró la doble hazaña en julio de 1969, de colocar al primer hombre en la Luna y darse el lujo de simultáneamente a tiempo real transmitirlo a toda la humanidad, se dio un paso enorme para hacer evolucionar las tecnologías de la comunicación, que han transformado la vida cotidiana de las personas, la vida doméstica, la vida laboral, la vida del esparcimiento (…)

Ha habido en la historia de la humanidad, en la medida en que los medios de comunicación se han ido diversificando, modernizando (…), siempre la hipótesis primera de que el nuevo medio de comunicación va a desplazar al anterior.

La verdad es que todavía no ocurre una cosa así. Lo que la evolución histórica nos prueba es que los medios se van volviendo complementarios entre sí (…).

Si el hombre avanzó un paso enorme con el invento de la imprenta por Gutemberg, que permitió masificar el libro que antes era privilegio de los escribas y unos cuantos, y que permitió más adelante la edición de los periódicos; que permitió, por ejemplo, según el francés George Burdeau, que el hombre pudiera depositar el poder político en un ente abstracto llamado el Estado.

La masificación de la palabra escrita permitió desarrollar el pensamiento abstracto en la historia de la humanidad.

Por eso sigue siendo la lectura un instrumento fundamental en la forja del hombre como homo sapiens, como hombre que sabe; no sólo como hombre que ve, en la expresión de Sartori, el homo videns.

Se dijo cuando apareció la radio que iba a desplazar a la prensa escrita, no ocurrió así. Cuando surgió la televisión, que en México tuvo su primera edición masiva el 1 de septiembre de 1950 en la transmisión del informe presidencial de don Miguel Alemán Valdés, se dijo que iba a desplazar a la radio y tampoco ocurrió.

Hoy está en boga decir que las redes sociales, a través del internet, van a desplazar a la radio y a la televisión, y por la forma como se va resolviendo el tema, tampoco será así. Los medios se complementan y siguen siendo un agente fundamental para la definición del espacio público.

Dice Zygmunt Bauman que uno de los daños colaterales de la postmodernidad ha sido el hacer pública la vida privada con los famosos reality shows, donde asuntos que son de la incumbencia de una persona o una familia, se someten como si fueran un asunto de interés público.

El catalán Manuel Castells, en su libro sobre la Era de la Información señala en el capítulo denominado “La política como espectáculo” que la carrera de los medios electrónicos de comunicación se caracteriza con la idea mercantilista de que la lógica de los medios electrónicos de comunicación, radio y televisión (se rige), por tres leyes.

La primera, dice, es la carrera por la audiencia, que es la lucha por el raiting y el share.  El número de televisores encendidos y el de seguidores de un programa concreto.

La propia televisión ha cambiado radicalmente, y dice Castells que la primera ley es la carrera por la audiencia.

Como de eso depende la tarifa, entonces a más audiencia más cotización, más ingresos para la empresa.

La segunda ley es que lo que más audiencia genera es el espectáculo y generalmente es el deportivo o es el cultural, musical, recreativo.

La tercera consecuencia de las dos primeras es que cualquier otra cosa que quiera pasar por radio y televisión para tener éxito o tener audiencia necesita espectaculizarse (perdón por el neologismo pero es un descriptivo), volverse espectáculo para poder atraer la atención de la audiencia.

Si lo que más audiencia genera es el espectáculo, el deportivo, el musical, entonces si la cultura, la política, el debate y deliberación de los problemas quieren insertarse en la lógica de los medios de comunicación, tienen que volverse espectáculo. Señala con gran visión Castells la forma por excelencia de volverse espectáculo de la política es el escándalo; de ahí que la actividad que tiene mayor visibilidad para las audiencias, que es la de los hombres públicos, la de la política, sea la más expuesta a su difusión a través de los medios electrónicos por la vía de volverse espectáculo, porque si no es así la gente aprieta el control remoto y cambia de programa o de canal. Esa es parte de la oferta de nuestro tiempo.

Es evidente que los medios tienen una enorme influencia en todo el quehacer humano hoy en día. En Tabasco, desde hace algunos años, con la visión que lo caracteriza, el gobernador Enrique González Pedrero tuvo a bien formar Corat, impulsar TVT. Hoy lo saludamos desde Villahermosa y le rendimos homenaje de reconocimiento por ser el fundador de la televisión oficial de Tabasco. Un saludo muy especial a don Enrique González Pedrero.

Él había sido director del entonces Canal 13 y en alguna ocasión platicando con él en su condición de director de Canal 13, me decía: “Arturo, el que domine la televisión, dominará el Siglo 21”.

La radio y televisión son un instrumento poderosísimo para informar, divertir y formar opinión. Son tres de los ingredientes que un modelo de comunicación integral debe tener.

Ahí es donde los medios públicos tienen algunas diferencias y variantes con la lógica de la radio y televisión con sentido mercantil y legítimamente pecuniario. Aquí no se trata de ganar audiencias porque se va a cobrar más por el spot, sino establecer otros muchos temas que a lo mejor no capturan grandes audiencias, pero que son muy importantes para conservar tradiciones, para preservar identidad en estos tiempos globales y para dejar testimonio de muchas cosas que no son rentables.

Recordemos al gran politólogo americano David Easton, que define a la política como la única actividad capaz de asignar valores con sentido distinto al del mercado, con sentido autoritario, de autoridad. Todo lo demás se define por el costo-beneficio. Pero no todo en la vida del hombre es costo-beneficio.

Si se decía que no sólo de pan vive el hombre, no sólo de costo-beneficio se toman las decisiones en la sociedad. Eso es lo que le da sentido ético a la política, a la intervención del Estado.

Con este nuevo impulso que se le da a la imagen de Corat y de TVT esperamos seguir apoyando en todo lo que es su requipamiento, su modernización tecnológica, (…) para que Tabasco tenga una radio y una televisión a la altura de lo que queremos ser.