La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que en los próximos días sostendrá dos bloques de encuentros de alta relevancia: uno centrado en el T‑MEC con Estados Unidos y Canadá, y otro dedicado a derechos humanos con la visita del Alto Comisionado de la ONU, Volker Türk.
T‑MEC: ACUERDOS SOBRE ACERO, ALUMINIO Y AUTOSLa mandataria explicó que México presentará propuestas concretas en temas como acero, aluminio y la industria automotriz, aunque evitó divulgar detalles antes de la reunión con el negociador comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien se encuentra en una ronda de negociaciones en México.
La subsecretaría de Marcelo Ebrard en la Secretaría de Economía encabeza la mesa técnica y se reforzó el equipo con perfiles de alto nivel, como Diana Alarcón (representante de México ante el Banco Mundial), el experto agrícola Julio Berdegué y Roberto Lázaric de Nacional Financiera.
Un punto central será la fortificación de las reglas de origen, para evitar que productos de terceros países entren a Estados Unidos a través de México sin que generen valor agregado real, algo que Sheinbaum subrayó como interés compartido entre ambos gobiernos.
Sino mejorarlo y consolidarlo.
REUNIÓN CON EL ALTO COMISIONADO DE LA ONU- Sheinbaum confirmó que el miércoles recibirá en Palacio Nacional al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, como parte de su visita oficial a México, programada del 19 al 22 de abril.
Antes de su encuentro con la mandataria, Türk sostuvo diálogos con autoridades locales, organizaciones civiles y familiares de personas desaparecidas, con el fin de revisar el funcionamiento del sistema de derechos humanos mexicano más allá de la sola problemática de desapariciones.
Sheinbaum indicó que se presentará un documento sobre la situación de desapariciones y el funcionamiento institucional, aunque aclaró que no es necesariamente un informe formal de la ONU, sino un insumo para el diálogo entre México y el organismo internacional.
Con estas dos agendas, el gobierno busca reforzar la seguridad jurídica del comercio en América del Norte y al mismo tiempo enviar una señal sobre el compromiso formal con los derechos humanos, en un contexto de escrutinio internacional creciente por la crisis de desaparecidos.