- La disputa entre Argentina y Reino Unido que lleva casi 200 años
La rivalidad entre Argentina e Inglaterra volvió a trascender el ámbito deportivo durante las semifinales del Mundial 2026. Tras la victoria de la Albiceleste por 2-1, varios futbolistas argentinos celebraron con una pancarta que decía "Las Malvinas son Argentinas", un gesto que desató la polémica y llevó al gobierno británico a solicitar a la FIFA una investigación al considerar que se trató de un mensaje político.
El episodio reavivó una de las disputas territoriales más antiguas del mundo, un conflicto que enfrenta a Argentina y Reino Unido desde el siglo XIX y que incluso derivó en una guerra en 1982.
PERTENECEN A...
No existe una respuesta aceptada por ambas naciones. Actualmente, las Islas Malvinas son administradas por el Reino Unido como un Territorio Británico de Ultramar, con un gobierno local y un alto grado de autonomía interna.
Para Londres, la soberanía británica está respaldada por el derecho de autodeterminación de los habitantes del archipiélago, quienes en un referéndum realizado en 2013 votaron de manera casi unánime (99.8%) por continuar bajo administración británica.
Argentina, sin embargo, rechaza ese argumento y sostiene que las islas forman parte de su territorio nacional. El gobierno argentino afirma que el Reino Unido ocupó ilegalmente el archipiélago en 1833, cuando expulsó a las autoridades argentinas establecidas en la zona.
Incluso, la Constitución argentina mantiene vigente el reclamo de soberanía y establece que la recuperación del territorio debe realizarse por medios pacíficos y mediante negociaciones diplomáticas.
La disputa tiene su origen en la época colonial. Durante los siglos XVIII y XIX, franceses, españoles y británicos establecieron distintos asentamientos en el archipiélago, que no contaba con población indígena permanente.
El Reino Unido argumenta que fundó un asentamiento en 1765 y que nunca renunció a sus derechos sobre las islas.
Argentina, por su parte, sostiene que heredó ese territorio tras independizarse de España, al formar parte del antiguo Virreinato del Río de la Plata, y que la ocupación británica de 1833 fue una violación a su soberanía.
Desde entonces, ambos gobiernos mantienen posiciones opuestas sobre la propiedad del territorio.
LA GUERRA DE LAS MALVINAS
- El conflicto alcanzó su punto más crítico en 1982.
El 2 de abril de 1982, la dictadura militar argentina ordenó el desembarco de tropas en las islas con el objetivo de recuperar el control del territorio. La entonces primera ministra británica, Margaret Thatcher, respondió enviando una fuerza militar al Atlántico Sur.
La guerra se prolongó durante 74 días y concluyó el 14 de junio de 1982, cuando las tropas argentinas se rindieron.
El saldo del conflicto fue de 649 militares argentinos fallecidos, 255 integrantes de las Fuerzas Armadas británicas muertos y tres civiles isleños que perdieron la vida.
La derrota aceleró la caída de la dictadura argentina, mientras que en Reino Unido fortaleció políticamente al gobierno de Thatcher.
UNA DISPUTA QUE SIGUE VIGENTE
- Más de cuatro décadas después de la guerra, la controversia permanece sin resolverse.
Argentina continúa solicitando que ambas naciones reanuden negociaciones bajo el marco de las Naciones Unidas para discutir la soberanía del archipiélago.
El Reino Unido mantiene su postura de que no habrá conversaciones sobre la soberanía mientras los habitantes de las islas deseen seguir siendo británicos, apoyándose en el principio de autodeterminación.
La reciente polémica durante el Mundial 2026 demuestra que, además de ser un tema diplomático e histórico, las Islas Malvinas siguen representando un fuerte símbolo de identidad nacional para argentinos y británicos, incluso en escenarios deportivos donde la rivalidad trasciende el futbol.