España y Nicaragua expulsan a sus embajadores en nueva crisis diplomática

La tensión bilateral se recrudece tras la expulsión de siete ciudadanos españoles en Managua y la respuesta recíproca de Madrid

TENSIONES ENTRE PAÍSES

La crisis diplomática entre España y Nicaragua se intensificó nuevamente tras varios años de tensiones, originadas por la persecución y expulsión de ciudadanos críticos al gobierno de Daniel Ortega. En esta nueva escalada, ambos países decidieron retirar de sus territorios a los embajadores y a otros miembros de sus delegaciones diplomáticas.

El conflicto se reavivó el pasado sábado, cuando el gobierno nicaragüense ordenó la salida de siete ciudadanos españoles, entre ellos el embajador Sergio Farré Salvá y su segundo, Miguel Mahiques Núñez. Además, cinco cooperantes españoles fueron detenidos y posteriormente expulsados.

En respuesta, el gobierno español, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, actuó bajo el principio de "estricta reciprocidad" y dispuso la expulsión inmediata del embajador nicaragüense en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, junto con su número dos. En su comunicado, España subrayó que continuará trabajando por mantener las mejores relaciones con el pueblo de Nicaragua.

  • Este episodio se suma a una serie de tensiones previas. En agosto de 2021, España llamó a consultas a su embajadora en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, luego de que el gobierno nicaragüense acusara a Madrid de injerencia en sus asuntos internos. Posteriormente, Ortega negó el regreso de la diplomática en 2022 y retiró a su propio embajador en Madrid. La crisis se dio por cerrada en julio de ese año, cuando España envió a una nueva representante, Pilar María Terrén, quien presentó credenciales en febrero de 2023.

Sin embargo, desde Managua persistió el malestar por la política española de asilo a opositores del régimen, entre ellos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli, lo que mantuvo latente la desconfianza entre ambos gobiernos.