La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la renuncia del fiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, no resuelve la polémica por la presencia de agentes estadounidenses en el operativo en esa entidad, y destacó que las investigaciones deben seguir hasta esclarecer plenamente los hechos.
Durante su conferencia de este martes, Sheinbaum insistió en que lo central para su gobierno es la defensa de la soberanía nacional, el respeto a la Constitución y el cumplimiento de la Ley de Seguridad Nacional, y advirtió que la salida de un servidor público no debe interpretarse como el cierre del caso.
GOBIERNO FEDERAL MANTIENE POSTURA DE INVESTIGACIÓNSheinbaum indicó que el asunto ya es investigado por la Fiscalía General de la República (FGR), que será la encargada de informar sobre avances y posibles responsabilidades.
La mandataria subrayó que el respeto a la soberanía debe aplicarse para todos los órdenes de gobierno y recordó que la ciudadanía tiene derecho a conocer la verdad sobre lo ocurrido en el operativo de la sierra de Chihuahua, donde murieron dos agentes estadounidenses junto con el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).
La presidenta cuestionó la comisión especial creada por la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, al señalar que, si hubo un acuerdo con autoridades extranjeras sin cumplir la Ley de Seguridad Nacional, las opciones legales sólo podían venir de la FGR o del gobierno estatal, y no de una mesa de investigación política.
Expresó.
DIFERENCIAS CON EL GOBIERNO DE CHIHUAHUA Y CON EL PANSheinbaum reiteró que el caso de la CIA en Chihuahua debe ser tratado como excepción, no como precedente, y que la colaboración con Estados Unidos debe seguir las reglas de la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
- La mandataria criticó la postura del PAN, que ha acusado al gobierno federal de politizar el tema, al sostener que lo que está en juego es una violación constitucional, no un maniobra partidista.
En una reunión previa con la gobernadora de Chihuahua, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, le habría planteado que el gobierno federal no tenía conocimiento de los acuerdos con Estados Unidos, lo que marcó el tono de la tensión entre niveles de gobierno.
Sheinbaum afirmó que su administración no politiza su relación con estados opositores, ni en materia de programas sociales ni de seguridad, pero que sí rechaza la normalización de acuerdos con agencias extranjeras al margen de la ley.
RELACIÓN CON ESTADOS UNIDOS Y EMBAJADOR JOHNSON- Sobre la relación bilateral, Sheinbaum afirmó que su gobierno busca evitar un conflicto con Estados Unidos, pero dejar muy claro que la coordinación debe basarse en el respeto mutuo y la soberanía, y que el esquema actual, que ha permitido decomisos de armas con destino a México y otros avances en seguridad, no debe ponerse en riesgo.
Aunque se mencionan versiones de que el embajador Ronald Johnson pretende mostrar supuesta corrupción de funcionarios mexicanos, Sheinbaum insistió en que cualquier denuncia debe ir acompañada de pruebas revisadas por la FGR.
Con la renuncia de Jáuregui, que se presentó como un acto de responsabilidad política y transparencia, el gobierno federal mantiene abierto el proceso para que la FGR profundice en los acuerdos con Estados Unidos y defina, si procede, límites y sanciones, mientras se mantiene la coordinación bilateral en temas de seguridad estratégica.