- Mañana 1 de julio será una fecha clave para definir la vigencia y el mecanismo de revisión del T-MEC, aunque eso no significa que el tratado vaya a terminar de inmediato.
Claudia Sheinbaum explicó que, incluso si Estados Unidos tuviera una postura contraria, el propio acuerdo prevé un periodo de diez años y que cualquier cambio de fondo tendría que pasar por los congresos de los tres países.
La presidenta señaló que México y Canadá ya firmaron su postura de ratificar el tratado, mientras que se espera la posición del presidente Donald Trump. Sobre ese punto, afirmó:
Sheinbaum también destacó que los empresarios son los principales defensores de la vigencia del T-MEC, porque muchas de sus cadenas de producción abarcan a los tres países.
Subrayó que en las reuniones bilaterales se han logrado muchos avances, reuniones y acuerdos preliminares, pero insistió en que habrá que esperar a la formalidad de mañana para conocer el rumbo definitivo.
Respecto al papel de Estados Unidos en la negociación, reconoció que hay más encuentros bilaterales entre México y Washington que entre Canadá y Washington, y admitió que la visión comercial del presidente Donald Trump es más proteccionista.
Sobre ese punto, dijo que para nadie es un secreto que la imposición de aranceles forma parte de su estrategia.
QUÉ PASA SI HAY DESACUERDOLa presidenta fue clara en que una postura en contra de Estados Unidos no implicaría que el tratado se acabe mañana. Según explicó, las disposiciones del acuerdo vigente contemplan un periodo de diez años, por lo que cualquier definición de fondo seguiría un proceso más largo y formal.
También descartó que México esté negociando temas que no sean comerciales. Aseguró que ningún país está poniendo sobre la mesa asuntos ajenos a las relaciones comerciales y afirmó:
LO QUE ESTÁ EN JUEGOLa reunión de mañana será importante porque puede fijar la ruta sobre la vigencia del acuerdo y los tiempos de revisión. En el fondo, lo que se busca es evitar incertidumbre para las cadenas productivas de América del Norte, que dependen de reglas comunes para operar entre México, Estados Unidos y Canadá.
Si las tres partes respaldan la continuidad, el T-MEC seguiría como base de la integración comercial regional. Si no hay consenso, el tratado no se extinguiría de inmediato, pero sí entraría en un proceso de revisión más complejo y prolongado.