La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó como un gesto simbólico la presencia de los reyes Felipe VI y Letizia Ortiz en el pabellón de México durante la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026 en Madrid, donde dialogaron con representantes de pueblos originarios.
Este viernes 23 de enero de 2026, en la conferencia mañanera desde Veracruz, la mandataria evadió comprometerse con una invitación formal:
Sheinbaum reiteró el valor del encuentro:
Los monarcas posaron para fotos oficiales junto a líderes indígenas, vistiendo atuendos tradicionales, en un espacio interactivo que resaltó Pueblos Mágicos, gastronomía prehispánica y joyerías ancestrales. Este acto, en la edición 46 de FITUR (21-25 enero), posicionó a México como país invitado de honor ante más de 100 naciones.
La relación bilateral permanece tensa desde el sexenio anterior, cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador exigió disculpas por los agravios de la Conquista —masacres como Cholula y el Templo Mayor—, rechazadas por la corona española. Sheinbaum mantiene esa postura histórica:
Contrastando civilizaciones mesoamericanas avanzadas en astronomía y agricultura con visiones coloniales "atrasadas" de la derecha ibérica.
Recientemente, México envió a España exposiciones sobre civilizaciones prehispánicas y mujeres indígenas, con alta afluencia y elogios del canciller y ministro de Cultura. Sheinbaum ve en la visita real un paso hacia el reconocimiento:
Sin embargo, su respuesta cauta —"Ya vamos a ver"— sugiere cálculo diplomático, priorizando turismo (FITUR genera contratos millonarios) sobre confrontaciones inmediatas.
Esta postura pragmática equilibra memoria histórica con intereses económicos: México busca 45 millones de turistas en 2026, con España como emisor clave. La indefinición invita a especulaciones sobre visitas estatales, pero refuerza la defensa de pueblos originarios sin cerrar puertas.
- El gesto real, viralizado por Casa Real, humaniza la corona ante debates globales sobre reparaciones coloniales, mientras Sheinbaum navega herencias complejas en un 2026 de nearshoring cultural.