El Kremlin afirmó que no puede detener la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán y priorizará sus intereses económicos ante la escalada regional.
Declaró Dimitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa diaria.
- Rusia lamenta desestabilización pero se concentra en minimizar impactos domésticos.
Peskov subrayó incapacidad rusa para mediar:
Refiriéndose a Washington y Tel Aviv. Rusia rechazó involucrarse militarmente pese tratado asociación estratégica con Teherán que contempla asistencia recíproca.
Precisó, desmintiendo especulaciones sobre intervención directa. Moscú observa sin intervenir conflicto ajeno.
PRIORIDAD ECONÓMICA SOBRE SOLIDARIDADAdmitió Peskov ante convulsiones globales por petróleo 120 dólares barril. Rusia minimiza impacto guerra que disparó precios energéticos favorables pero tensiona socios BRICS.
Calificó cualquier conflicto regional como "desestabilizador por definición", distanciándose de responsabilidad moral pese vínculos históricos con régimen persa.
REACCIÓN ANTE NEGATIVA ESPAÑOLASobre negativa España autorizar bases Rota-Morón para operaciones atlánticas, Peskov delegó resolución bilateral:
Rusia lamenta ausencia relaciones con España "no por nuestra culpa".
Neutralidad refuerza posición equidistante: critica Occidente sin comprometerse Irán. Observa fragmentación OTAN aprovechando crisis energética global.
CONTEXTO GEOPOLÍTICO RUSODeclaraciones alinean pragmatismo post-Ucrania: evita nuevos frentes mientras beneficia alzas petróleo compensando sanciones occidentales. Tratado Moscú-Teherán excluye defensa automática por petición formal inexistente.
Peskov reitera doctrina:
Rusia capitaliza tensiones sin exponer recursos militares agotados por conflicto ucraniano.