La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este miércoles en la Mañanera del Pueblo que México suministra crudo a Cuba por dos canales independientes: contratos comerciales de Pemex con instituciones cubanas —donde la estatal define tiempos y condiciones— y ayuda humanitaria estatal, una política histórica de solidaridad soberana.
DOBLE VÍAPrecisó Sheinbaum, rechazando rumores de suspensión total.
Continuidad humanitaria dependerá de solicitudes cubanas, en paralelo a operaciones contractuales regulares. EE.UU. y otros también han enviado apoyos recientes a la isla, normalizando gestos multilaterales.
CONTEXTO DE TENSIONES REGIONALESDeclaración llega tras reportes de cargamento pausado en enero —atribuidos a presiones Trump vía Truth Social ("¡No más petróleo a Cuba!") y revisión TMEC—, pero Sheinbaum insiste en autonomía: Pemex opera independientemente, priorizando finanzas sobre geopolítica. Cuba depende de México post-sanciones venezolanas; apagones crónicos (20h/día) exacerban crisis energética.
- Política hereda AMLO: solidaridad no alineada ideológicamente, sino humanitaria ante desastres.
Envíos ~2 millones barriles/mes sostienen refinerías cubanas; pausa temporal no altera contratos. Analistas ven pragmatismo: 4T evita escaladas, Trump busca concesiones sin invadir. México posiciona neutralidad activa —ayuda sin subsidios eternos—, inspirado en Celac. Sheinbaum cierra:
Priorizando reciprocidad sobre paternalismo. En era multipolar, petróleo como herramienta diplomática refinada: soberanía con bisturí.