Claudia Sheinbaum defiende su propuesta de revocación de mandato

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explica los motivos detrás de su propuesta de revocación de mandato y su enfoque en la transparencia política

ASEGURA QUE NO BUSCA "HACER PROPAGANDA"

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó que la propuesta gubernamental sobre la revocación de mandato —a discusión en el Congreso como parte del llamado "Plan B" de reforma electoral— tenga como fin que la titular del Ejecutivo realice propaganda política.

En conferencia de prensa, Sheinbaum sostuvo que el objetivo es únicamente garantizar que la población conozca que ese mecanismo existe y que se puede implementar, tal como ya está previsto en la Constitución.

La Constitución actual permite solicitar la revocación de mandato de la Presidenta de la República en el cuarto año del gobierno, pero la iniciativa de la administración Sheinbaum propone que este proceso pueda convocarse en el tercer o cuarto año del sexenio.

La mandataria explicó que la idea central no es cambiar el fondo del mecanismo, sino flexibilizar el momento en que podría realizarse y abrir el espacio para que la propia titular ejecute comunicaciones oficiales sobre el procedimiento, algo que se restringió en la revocación de 2022 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.

  • Sheinbaum aclaró que la propuesta no implica un gasto extraordinario, ya que el costo adicional se limitaría, en su visión, "solo a la impresión de las boletas".

Recordó que, en el proceso de 2022:

Lo que, en su opinión, limitó la difusión del ejercicio democrático.

Defendió que, en caso de que se convoque un proceso de revocación, ella y su gobierno deberían tener la facultad de informar a la ciudadanía que se va a llevar a cabo, sin que esto se interprete como campaña política.

Señaló Sheinbaum, subrayando que la revocación de mandato no es automática ni obligatoria, sino que se activa a solicitud de un grupo de ciudadanos.

La presidenta insistió en que su planteamiento es abrir la posibilidad de que, en caso de convocatoria, "la población tenga la información completa y clara sobre el proceso, sin que eso se traduzca en hacer propaganda".

La propuesta ha generado críticas de la oposición, que la ve como una herramienta para fortalecer la figura de la mandataria y potenciar su presencia mediática. Sin embargo, Sheinbaum mantiene que el eje de la discusión debe ser la transparencia y la participación ciudadana, no la utilización del mecanismo para fines partidistas o personales.