La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este miércoles los ajustes propuestos en el "Plan B" de la reforma electoral, permitiendo que el titular del Ejecutivo hable públicamente sobre la revocación de mandato sin clasificarlo como propaganda gubernamental.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum cuestionó la restricción actual:
Recordó el ejercicio de 2022 con Andrés Manuel López Obrador, donde normas impidieron al Ejecutivo pronunciarse, calificándolo de "absurdo".
La iniciativa no altera tiempos oficiales en radio y TV ni habilita promoción personalizada o partidista. Busca eliminar barreras para que la ciudadanía entienda esta herramienta —impulsada por Morena desde sus orígenes—, donde a mitad de sexenio se decide si el presidente continúa en el cargo.
Además, flexibiliza la fecha: de 2028 actual, podría adelantarse a 2027 (mitad de su sexenio) o posponerse, según procesos legislativos constitucionales. El INE delimitaría lineamientos para evitar excesos, garantizando transparencia.
CONTEXTO POLÍTICO Y PRECEDENTESEste "Plan B" surgió tras el rechazo del "Plan A" en Diputados, enfocándose en reducir privilegios locales (congresos, municipios), fortalecer consultas populares —incluyendo temas electorales como presupuestos partidistas— y eficientar el INE sin tocar su estructura federal.
Sheinbaum enfatizó democracia directa:
Alinea con su agenda de austeridad y participación, diferenciándose del rechazo constitucional previo. Opositores critican riesgos a imparcialidad; Morena ve avance en rendición de cuentas.
- El debate en el Congreso definirá su futuro, en un año preelectoral clave para 2027. Esta postura refuerza su estilo: diálogo transformador sin confrontación.