Equipo interinstitucional de México monitorea y fortalece relaciones comerciales del T-MEC

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo asegura que México seguirá apoyando el T-MEC a pesar de diferencias con Mark Carney

REAFIRMA COMPROMISO FRENTE A TENSIONES POR DISCURSO

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo declaró este jueves 22 de enero de 2026 que su gobierno se esforzará activamente para preservar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), subrayando que este acuerdo comercial beneficia directamente a los tres países socios.

En su conferencia matutina, la mandataria respondió a las preocupaciones surgidas por las recientes declaraciones del primer ministro canadiense Mark Carney en el Foro Económico Mundial de Davos, donde alertó sobre una "ruptura profunda" en el orden internacional basado en reglas, con potencias utilizando herramientas económicas como presión.


Sheinbaum minimizó las diferencias como un mero "choque de discursos", aclarando que se trata de "distintos puntos de vista frente a lo que está ocurriendo a nivel internacional". Aseguró que, aunque no ha conversado recientemente con Carney, planea dialogar tanto con él como con el presidente Donald Trump para avanzar en las negociaciones comerciales.

  • Anunció que el próximo miércoles, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajará a Washington para dar seguimiento a los temas del T-MEC, en un esfuerzo por fortalecer la integración norteamericana.

La presidenta destacó la existencia de un equipo interinstitucional dedicado al monitoreo del acuerdo comercial y la cooperación en seguridad. Este grupo, coordinado por el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, incluye representantes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República.

  • Actualmente, estos funcionarios sostienen reuniones con sus contrapartes estadounidenses en Washington, buscando alinear posiciones ante posibles fricciones.

El pronunciamiento de Sheinbaum responde directamente al discurso de Carney en Davos, quien criticó el uso creciente de aranceles y medidas económicas por parte de grandes potencias, implícitamente apuntando a tensiones con EE.UU.

Estas palabras provocaron una réplica inmediata de Trump, quien acusó a Canadá de "falta de agradecimiento" y enfatizó la dependencia económica del norteño vecino del mercado estadounidense. En este contexto bilateralmente cargado, México busca posicionarse como un actor estabilizador, preservando los flujos comerciales que representan cerca del 80% de sus exportaciones totales.

Desde su entrada en vigor en 2020, el T-MEC ha impulsado el nearshoring y la integración de cadenas de suministro en sectores como automotriz, agroalimentario y manufactura electrónica, generando millones de empleos en los tres países.

Sheinbaum enfatizó que romper el tratado sería contraproducente, ya que fortalece la competitividad regional frente a competidores globales como China. Su estrategia incluye no solo diálogos de alto nivel, sino también paneles técnicos para resolver disputas laborales y ambientales, clave en revisiones periódicas del acuerdo.

Esta postura refleja la diplomacia pragmática de México ante un Trump reelegido y un Carney recién investido, navegando presiones proteccionistas. Mientras Canadá aboga por multilateralismo, EE.UU. prioriza soberanía económica y México defiende el statu quo beneficioso.

La visita de Ebrard podría desescalar tensiones, enfocándose en reglas de origen y comercio digital, áreas de fricción reciente. En última instancia, Sheinbaum apuesta por el diálogo para blindar un pilar económico que sustenta el crecimiento mexicano en 2026.