El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este sábado su convicción de que el gobierno cubano terminará por buscar un acuerdo con Washington, luego de que él anunciara la imposición de aranceles a cualquier nación que proporcione petróleo a la isla caribeña.
En un contexto de crecientes tensiones diplomáticas y económicas, Trump manifestó su optimismo de que esta presión estratégica impulsará a Cuba hacia la libertad, al tiempo que minimizó las advertencias sobre posibles repercusiones humanitarias.
Desde a bordo del Air Force One, el mandatario republicano respondió a las declaraciones de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien había alertado que interrumpir el flujo de crudo a Cuba generaría una grave crisis humanitaria en la isla.
Trump desestimó tales preocupaciones con firmeza:
Afirmó con confianza. Subrayó que la situación en Cuba es extremadamente precaria, ya que el país dependía históricamente del financiamiento y el petróleo provenientes de Venezuela, recursos que han cesado por completo desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
Además, Trump elogió la postura de Sheinbaum, describiéndola como "muy buena", y reveló que ella le había solicitado que México también detuviera sus envíos de crudo a Cuba, comprometiéndose a cumplir con esa petición. Esta afirmación añade un matiz bilateral a la disputa, destacando la influencia de Washington en la región.
- El jueves anterior, Trump había rubricado una orden ejecutiva que formaliza estos aranceles, una medida diseñada para aislar energéticamente a la isla y forzar cambios políticos.
El gobierno cubano reaccionó con vehemencia, tildando la iniciativa de "fascista" y advirtiendo que equivaldría a una asfixia energética total, agravando la ya crítica escasez de combustibles y afectando servicios esenciales como el transporte y la generación eléctrica.
- Por su parte, Sheinbaum indicó que México explorará "distintas alternativas" para brindar apoyo al pueblo cubano, manteniendo así un canal de solidaridad pese a las presiones externas.
En un llamado paralelo a la reconciliación, el papa León XIV intervino este domingo durante el rezo del ángelus en la Plaza de San Pedro, instando a Cuba y Estados Unidos a entablar:
El pontífice estadounidense, visible desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, expresó su "gran preocupación" por el escalamiento de tensiones entre estos "dos países vecinos". Se unió explícitamente al mensaje de los obispos cubanos, promoviendo el diálogo como vía principal para resolver el conflicto.
León XIV invocó también a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, para que
En un gesto de cercanía espiritual con la nación isleña. Previamente, el sábado, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) había emitido un comunicado manifestando su "profunda preocupación" ante el "agravamiento" de la crisis económica y social.
- Los obispos exhortaron a buscar "caminos de diálogo y cambios estructurales", enfatizando que "Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor".
La COCC pintó un panorama esperanzador pero realista:
Este posicionamiento eclesiástico contrasta con la dureza de la política trumpista, posicionando al Vaticano como mediador potencial en medio de un enfrentamiento que podría redefinir las dinámicas hemisféricas.