Un ferry de carga y pasajeros, el M/V Trisha Kerstin 3, se hundió en la madrugada del lunes 26 de enero de 2026 cerca de la isla de Baluk-baluk en la provincia de Basilan, sur de Filipinas.
- Dejando un saldo trágico de al menos 15 muertos, decenas de desaparecidos y cientos de sobrevivientes rescatados en medio del pánico.
La embarcación zarpó del puerto de Zamboanga con destino a Jolo en Sulu, transportando 332 pasajeros y 27 tripulantes en condiciones climáticas favorables. Sufrió fallas técnicas repentinas que provocaron una inclinación brusca, llenándose de agua y arrojando a la gente al mar oscuro.
Un oficial de la Guardia Costera a bordo alertó inmediatamente, activando un operativo masivo con buques, helicópteros Black Hawk de la Fuerza Aérea, aviones de vigilancia y flotillas de pesqueros locales.
TESTIMONIOS DE SUPERVIVIENTES Y ESCENAS DESGARRADORASEntre los rescatados destaca Mohamad Khan, quien relató a rescatistas voluntarios cómo el barco se volcó sin aviso:
Dijo angustiado mientras su esposa lloraba, habiendo perdido a su bebé de 6 meses en la oscuridad. Gobernador Mujiv Hataman recibió en Isabela 37 personas, incluyendo dos cuerpos, coordinando ambulancias y apoyo médico.
La Guardia Costera confirma 316 salvados y 15 cadáveres recuperados; buscan a unos 28 en aguas cercanas a una milla náutica del naufragio. Romel Dua, comandante costero, descarta sobrecarga —autorizada previamente— y anuncia investigación exhaustiva sobre causas técnicas.
CONTEXTO DE VULNERABILIDAD MARÍTIMA EN FILIPINASArchipiélago de 7,641 islas, Filipinas depende de ferries precarios para unir comunidades remotas, pero accidentes recurrentes exponen fallas sistémicas: tormentas tropicales, mantenimiento deficiente, regulaciones laxas y hacinamiento. El peor precedente: Doña Paz en 1987, colisión con petrolero que mató 4,300 en tiempos de paz.
Mindanao, foco del desastre, suma riesgos por insurgencia y pobreza, complicando rescates. Autoridades priorizan contención emocional mientras familias velan víctimas en muelles. Este suceso urge reformas en seguridad marítima para prevenir lutos colectivos en una nación navegante.