La refinería Antonio Dovalí Jaime de Salina Cruz, Oaxaca, volvió a encender las alarmas la noche del domingo 21 de junio, luego de que una fuga de combustóleo en un ducto provocara un incendio visible desde distintos puntos de la ciudad.
Vecinos de colonias cercanas reportaron una intensa columna de humo negro y grandes llamaradas, lo que generó preocupación entre la población y movilizó a cuerpos de emergencia.
Posteriormente, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que el incidente fue ocasionado por una pérdida de contención de combustóleo en un ducto de 16 pulgadas ubicado en el tramo Refinería–Terminal Marítima. La empresa aseguró que la fuga fue controlada, el ducto reparado y el material derramado recuperado, por lo que mantiene vigilancia permanente en la zona.
- Aunque no se reportaron personas lesionadas ni afectaciones mayores, el hecho ocurre en un contexto que ha generado inquietud sobre la seguridad operativa de la instalación.
Apenas el pasado 9 de junio se registró otro derrame de combustóleo en las inmediaciones de la refinería, mientras que en mayo un incendio dentro del complejo dejó varios trabajadores lesionados y posteriormente derivó en el fallecimiento de uno de ellos.
La repetición de incidentes en un corto periodo ha puesto nuevamente bajo escrutinio a una de las refinerías más importantes del Sistema Nacional de Refinación, encargada de abastecer combustibles para distintas regiones del país.
Hasta el momento, Pemex sostiene que la situación se encuentra bajo control y que continúan las labores de supervisión para garantizar la seguridad de las operaciones y del perímetro de la instalación.