La guerra iniciada el pasado sábado entre Estados Unidos, Israel e Irán entró en su cuarto día con una nueva escalada de violencia. Este martes, cazas israelíes y estadounidenses bombardearon el centro de Teherán, mientras fuerzas iraníes intensificaron sus ataques contra instalaciones petroleras e intereses estadounidenses en el Golfo Pérsico.
Ataques en la capital iraníIsrael confirmó haber lanzado ofensivas aéreas contra la presidencia iraní, las oficinas del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y diversas instalaciones de producción de misiles balísticos en todo el país. Horas antes, aseguró haber "desmantelado" la sede de la radiotelevisión pública, aunque esta última continuó transmitiendo su programación.
- Los ataques han encendido las tensiones en las monarquías petroleras del Golfo, provocando la paralización del estrecho de Ormuz, dejando a decenas de miles de viajeros varados y disparando el precio del petróleo. Aunque el impacto en el crudo aún es menor que el registrado durante la pandemia de covid-19 o la guerra en Ucrania, la volatilidad preocupa a los mercados internacionales.
La Media Luna Roja iraní reportó más de 780 muertos en territorio iraní desde el inicio de los bombardeos conjuntos, aunque la agencia AFP señaló que no ha podido verificar estas cifras de manera independiente.
Según la agencia iraní Tasnim, los ataques israelíes y estadounidenses también apuntaron al edificio que alberga la institución encargada de elegir al sucesor del ayatolá Ali Jamenei, fallecido el primer día de la guerra.