Cuatro menores hospitalizados por Covid-19 en Tabasco

Una vez que los menores culminan el trabajo médico intrahospitalario y regresan a sus casas, se les da seguimiento, a través de las jurisdicciones sanitarias

La oportuna reconversión y equipamiento del área Covid del Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”, ha permitido afrontar con éxito la atención a menores enfermos de coronavirus, sin abandonar el servicio habitual de urgencias y otras áreas, aseguró la directora Silvia Gutiérrez Lucatero.

Señaló que si bien el Hospital del Niño es un centro hospitalario netamente de especialidades pediátricas, fueron adaptadas áreas para recibir a pacientes que presentan algún padecimiento respiratorio, aislar a quienes han dado positivo a COVID-19 y atender por separado a los menores con otras patologías o que ingresan por alguna urgencia.

Gutiérrez Lucatero destacó que gracias a la intervención del gobernador Adán Augusto López Hernández y al trabajo que encabeza la titular de la Secretaría de Salud, Silvia Roldán Fernández, se logró la oportuna reconversión del nosocomio y el equipamiento con 14 camas hospitalarias, de las cuales, siete cuentan con ventiladores y monitores para cuidados intensivos.

“Si estos trabajos no se hubieran realizado, nos estaríamos viendo en dificultades. Ante esta previsión, el hospital fue beneficiado con recurso, con equipamiento y también con recurso humano”, subrayó la directora, al compartir que desde enero comenzaron el programa de reconversión del nosocomio.

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Informó que durante la emergencia sanitaria, se ha dado de alta a tres niños que estuvieron enfermos de COVID-19 y cuatro permanecen hospitalizados, trabajo en el que ha sido fundamental la entrega de un equipo multidisciplinario integrado por doctores pediatras, infectólogos, enfermeras, camilleros y personal administrativo.

La directora del nosocomio precisó que una vez que los menores culminan el trabajo médico intrahospitalario y regresan a sus casas, de acuerdo a los protocolos se les da seguimiento, a través de las jurisdicciones sanitarias; además de proporcionarles a sus familiares termómetros y oxímetros para monitorear permanentemente el estado de salud del niño.

“Se le capacita previamente al papá o a la mamá, para que conozca cuales son signos que debe vigilar y los datos que tienen que alertarlos, para en su caso, solicitar ayuda de manera inmediata”, explicó Gutiérrez Lucatero.

Comentó que por la propia naturaleza del hospital, y al contar con infraestructura, equipamiento y recursos humanos, se sigue brindando atención de urgencia para no abandonar a los menores con otros padecimientos o que sufren algún accidente.

Exhortó a los padres de familia a mantener el resguardo domiciliario y no exponer a los menores a los espacios públicos y aglomeraciones, así como a extremar las medidas de higiene dentro de casa, como el lavado permanente de manos con agua y jabón, y el uso de gel antibacterial.

Asimismo, recordó que la mayoría de los refriados comunes no necesitan mayor tratamiento, por lo que sólo es recomendable acudir a un hospital o centro de salud, cuando el niño presente irritabilidad, escurrimiento nasal y dificultad para respirar.