Revelan tres focos de contaminación

Autoridades identifican fuentes de contaminación en costas de Veracruz y Tabasco

DELITOS AMBIENTALES

El Grupo Interinstitucional (GI) que atiende la contingencia ambiental en el Golfo de México confirmó que la presencia de hidrocarburos en las costas de Veracruz y Tabasco proviene de tres fuentes específicas: el vertimiento ilegal de un buque y dos emanaciones naturales (chapopoteras).

Tras un monitoreo satelital y oceanográfico, las autoridades identificaron que una de las fuentes fue un buque —de un grupo de 13 localizados en la zona de fondeo de Coatzacoalcos— que realizó una descarga ilícita.

Al respecto, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) anunció que presentará una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra quien resulte responsable por posibles delitos ambientales.

Las otras dos fuentes corresponden a procesos naturales de afloramiento de crudo conocidos como chapopoteras, ubicadas en las inmediaciones de Coatzacoalcos y del Complejo Cantarell.

La Secretaría de Marina y Pemex mantienen un despliegue de buques, barreras oceánicas y dispersantes para controlar la mancha. Aunque las autoridades aseguran que las playas ya se encuentran limpias, buzos y drones submarinos realizan inspecciones técnicas para descartar cualquier falla estructural en instalaciones petroleras.

  • En el aspecto social, Pemex reportó afectaciones en las artes de pesca de 11 cooperativas (aproximadamente 300 socios) en los municipios de Agua Dulce, Coatzacoalcos y Pajapan. Para resarcir los daños, se destinará una bolsa de 15 millones de pesos a través del programa PACMA, además de la entrega de 100 mil litros de combustible y atención médica móvil en las comunidades impactadas.

Durante el anuncio, la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, reveló que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se instalará un Observatorio Ambiental Permanente en el Golfo de México. Este organismo tendrá la tarea de fortalecer la prevención y mejorar la capacidad de respuesta ante futuros incidentes contaminantes en la región.