“Una bendición que hayan elegido a este pueblito”: Onésimo Caballero Pérez

La actividad petrolera es una de las principales fuentes de riqueza para el municipio”, comentó el comerciante

Onésimo Caballero Pérez es uno de los ciudadanos que presta sus servicios de comercialización de alimentos en los alrededores de la refinería de Dos Bocas, Paraíso, donde los trabajadores de maquinaria pesada son quienes han llenado su restaurante de clientes.

Al ser testigo de los despidos masivos de Petróleos Mexicanos (Pemex), consideró que la economía comienza a reactivarse de nueva cuenta. En un día recibe a los petroleros, y los conductores de los cientos de volteos que circulan a todas horas en la zona, lo cual lo ha llevado a contratar a una cocinera más para lograr que su negocio continúe proporcionando la atención que sus clientes requieren.

“Parece ser que sí se está levantando, nosotros (los comerciantes) tenemos la fe que esto va a ir mejorando, porque ya lo estamos viendo, y agradecemos que este pueblito haya sido el elegido para el proyecto más importante del presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Destacó que la actividad petrolera es una de las principales fuentes de riqueza para el municipio, y muestra de ello es que su establecimiento permanece lleno de empleados del sector.

Desde la carretera Comalcalco-Paraíso, se puede observar la amplia circulación de volteos que buscan ingresar a uno de los accesos al terreno de la refinería, ya que en las unidades trasladan arena, agua y otros materiales para adecuar el predio que recibirá una inversión millonaria en los próximos años para generar autosuficiencia energética a México.

Ante la actividad de la zona, hay ciudadanos instalados en el exterior del terreno, quienes a diario acuden con la esperanza de ser contratados para los empleos que se generarán.

 



 

En espera de empleo

Tal es el caso de Luis Alfonso Zúñiga, originario de Michoacán, quien desde hace un mes se encuentra rentando en Paraíso para lograr ser parte de los trabajos, pues cuenta con experiencia en diversas áreas y con ganas de emplearse para sostener a su familia.

Destacó que a diario son más de 10 personas las que acompañan en el sitio, todos con la esperanza de beneficiarse del proyecto que la nación propuso para emplear a miles de personas que actualmente están desempleadas.

“Aquí estamos y seguiremos porque nos quedan fuerzas para trabajar, sólo esperamos que nos den la señal y con mucho gusto lo haremos, porque todos aquí tenemos la experiencia y la capacidad para hacerlo”, comentó.

Todos en la zona de Paraíso tienen la esperanza en que las rentas, los hoteles y los comercios se recuperen, pues señalan que durante los últimos años fue el sureste la zona más rezagada del país, lo cual buscan eliminar para lograr salir adelante en forma conjunta y sin distinción de giros.