Fuerte explosión en río viejo

La onda expansiva del estallido alcanzó hasta 30 metros a la redonda, causando numerosos daños

NO HAY VÍCTIMAS MORTALES
  • La madrugada de este domingo, un fuerte estallido sacudió la tranquilidad de los habitantes de la ranchería Río Viejo Primera Sección, en el municipio de Centro, luego de que se registrara una explosión seguida de un incendio en una estación de gas LP, que se propagó a un taller mecánico, lo que provocó una potente onda expansiva que alcanzó hasta 30 metros a la redonda.
  • El estruendo fue perceptible en distintos puntos de la zona y despertó a decenas de familias, quienes salieron de sus viviendas presas del miedo ante lo que describieron como "un infierno". Ventanales, puertas y cristales de al menos una docena de casas resultaron destrozados por la fuerza de la explosión, generando escenas de caos, gritos y confusión entre los vecinos.


La explosión ocurrió en la estación de gas LP identificada como "Río Gas", ubicada a la altura del kilómetro 6 de la carretera que conduce a Reforma, Chiapas. El incendio se propagó rápidamente hacia un taller mecánico contiguo, donde se encontraban vehículos y unidades de almacenamiento de gas.

  • Durante un recorrido realizado por El Sol del Sureste, se constató que tanto el taller mecánico como la gasera quedaron prácticamente destruidos. En el interior del predio se observaron vehículos calcinados, pipas severamente dañadas y restos de estructuras metálicas retorcidas por el calor. En la carretera, elementos de la Policía Estatal Preventiva mantenían acordonada la zona con cinta amarilla de "prohibido el paso", mientras una patrulla resguardaba el área para evitar el ingreso de curiosos.

De acuerdo con el Instituto de Protección Civil del Estado de Tabasco (IPCET), el siniestro dejó únicamente daños materiales. El fuego afectó al menos 14 vehículos, muchos de ellos reducidos a chatarra, tres pipas con capacidad aproximada de 3 mil litros cada una y un tanque estacionario de 5 mil litros.

Las autoridades confirmaron que al momento de la explosión no había personas dentro del taller mecánico, lo que evitó una tragedia mayor. No obstante, dos personas que se encontraban en las inmediaciones sufrieron lesiones menores al intentar huir del lugar, por lo que recibieron atención médica inmediata por parte de los cuerpos de emergencia.

Bomberos estatales y personal de Protección Civil trabajaron durante varias horas para controlar y extinguir el incendio, utilizando aproximadamente 60 mil litros de agua. Las labores de enfriamiento y verificación continuaron durante la mañana, hasta confirmar que ya no existía riesgo para la población.

Mientras tanto, fuerzas de seguridad estatales y federales mantienen acordonada y abanderada la zona para facilitar las investigaciones correspondientes. La Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGET) informó que abrió una carpeta de investigación para determinar las causas exactas del incidente y deslindar responsabilidades.

  • Vecinos de la ranchería Río Viejo expresaron su indignación y exigieron a las autoridades que no se permita la reapertura de la gasera, al asegurar que desde su instalación existían riesgos evidentes. Afirmaron que el establecimiento no contaba con las medidas de seguridad adecuadas y que durante altas horas de la noche ingresaban pipas cargadas de gas al taller, lo que generaba preocupación constante.

Algunos habitantes señalaron que cuando la gasera fue abierta, los propietarios regalaron cilindros de gas a los vecinos para evitar inconformidades, y que la operación del lugar contó con la anuencia del delegado municipal y de autoridades correspondientes, sin que se evaluaran adecuadamente los riesgos que hoy se materializaron en el accidente.


Frente a la gasera también se ubican departamentos amueblados en renta, varios de los cuales sufrieron daños severos en su estructura, al igual que numerosas viviendas particulares que ahora enfrentan pérdidas económicas importantes.

  • En redes sociales y entre los propios afectados surgieron versiones que atribuyen el incidente a una posible fuga de gas o a irregularidades en la instalación, e incluso algunos mencionaron la posibilidad de manejo ilegal de combustible, conocido como "huachicol". Estas versiones no han sido confirmadas oficialmente, pero han incrementado la presión social para que se clausure definitivamente el establecimiento.

Habitantes de la zona no descartaron presentar demandas colectivas contra la empresa responsable, al considerar que la presencia de una instalación de gas LP en una zona habitacional representa un riesgo permanente para la seguridad de la comunidad.

Este hecho vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por la operación de instalaciones de gas LP en zonas rurales o semiurbanas de Tabasco, así como la necesidad de reforzar los controles, supervisiones y permisos para evitar tragedias mayores.

Las autoridades estatales exhortaron a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales, mientras continúan las investigaciones para esclarecer las causas del siniestro y determinar las sanciones correspondientes.