
NOTICIAS
DEPORTES
Trump asegura asilo en Australia para jugadoras de fútbol iraníes
CONFIRMA ASILO AUSTRALIANO
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que Australia ha aceptado conceder asilo a algunas integrantes de la selección femenina de fútbol de Irán, en un giro rápido tras su propia presión pública y el llamado de figuras como Reza Pahlavi, hijo del último sah iraní.
Horas antes, Trump había instado al primer ministro australiano, Anthony Albanese, a proteger a las jugadoras que se negaron a cantar su himno nacional durante un partido de la Copa de Asia, un gesto visto como rebeldía en plena guerra.
"Acabo de hablar con el primer ministro australiano Anthony Albanese sobre la selección nacional femenina de fútbol de Irán. ¡Él se está ocupando! De cinco ya se ha ocupado"
Escribió Trump en su red Truth Social, menos de dos horas después de su publicación inicial exigiendo asilo o refugio en EE.UU.
Trump detalló las complejidades del caso:
"Algunas, sin embargo, sienten que deben regresar (a Irán) porque están preocupadas por la seguridad de sus familias, incluidos los posibles ataques contra esos familiares si ellas no vuelven".
Este anuncio llega en un contexto de tensión extrema, ya que las 26 jugadoras llegaron a Australia días antes de los bombardeos estadounidenses e israelíes del 28 de febrero que mataron al líder supremo Alí Jamenei, desatando temores de represalias en un Irán en guerra.
- La selección concluyó su participación en la fase de grupos sin avanzar, enfrentando ahora el dilema de un regreso potencialmente letal.
LLAMADOS INTERNACIONALES Y PRESIONES
Reza Pahlavi amplificó la urgencia en X:
"Las integrantes de la selección nacional femenina de fútbol de Irán están sufriendo fuertes presiones y están siendo amenazadas por la República Islámica. Corren el riesgo de sufrir graves consecuencias si regresan a Irán. Hago un llamamiento al gobierno australiano para que garantice su seguridad y les brinde todo el apoyo necesario".
Su intervención se sumó a un coro creciente de activistas, exiliados y celebridades. La autora J.K. Rowling, de la saga Harry Potter, tuiteó lacónicamente:
"¡Protejan a esas chicas!".
Frente al estadio de Gold Coast, donde jugaron su último partido el fin de semana, multitudes corearon "cambio de régimen para Irán", "déjenlas marchar" y "salven a nuestras chicas".
El gesto de silencio durante el himno ante Corea del Sur —contraste con partidos posteriores donde sí lo cantaron— fue calificado por un presentador de TV estatal iraní como "traidoras en tiempo de guerra" que representan "la máxima deshonra". Activista de Amnistía Internacional Zaki Haidari advirtió a AFP:
"Es probable que algunas integrantes del equipo ya hayan visto a sus familias amenazadas".
El Consejo Iraní Australiano impulsó una petición en línea con más de 50 mil firmas, exigiendo que "ninguna integrante de la selección nacional femenina de fútbol de Irán salga de Australia mientras persistan temores creíbles por su seguridad", más asesoría legal e intérpretes. El Ministerio del Interior australiano evitó comentarios sobre casos individuales.
CONTEXTO DE HEROÍNAS NACIONALES
Las iraníes debutaron en la Copa de Asia en 2022 en India, convirtiéndose en heroínas pese a las severas restricciones a las mujeres en su país, donde el hijab obligatorio y la represión post-protestas de 2022 marcan la vida diaria.
La guerra ha intensificado el control estatal, con posibles infiltrados en la delegación limitando comunicaciones. Trump, al confirmar el asilo parcial, posiciona su diplomacia personal como decisiva, alineándose con opositores al régimen como Pahlavi. Australia, anfitriona del torneo, enfrenta ahora dilemas éticos y logísticos: equilibrar neutralidad deportiva con derechos humanos en un conflicto global.
Este caso trasciende el fútbol, simbolizando resistencia femenina en zonas de crisis. Cinco jugadoras salvadas representan un triunfo humanitario, pero las restantes equilibran lealtad familiar con supervivencia personal.
La embajada iraní en Australia guardó silencio, mientras el mundo observa si este precedente inspira más defecciones de atletas bajo regímenes opresivos. La presión colectiva —de Trump a Rowling— demuestra cómo redes sociales y líderes globales pueden alterar destinos individuales en tiempo real, en medio de una guerra que redefine lealtades.
DEJA UN COMENTARIO