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Youtubers reviven las taquillas del cine con Backrooms y Obsession
RECAUDAN MILLONES
La Generación Z llenó las salas de cine en Norteamérica este fin de semana impulsada por dos películas dirigidas por creadores surgidos de internet: Backrooms y Obsession.
La primera, estrenada por A24, recaudó 81.4 millones de dólares en sus primeros tres días, mientras que la segunda sumó 26.4 millones y se mantuvo fuerte en taquilla tras tres semanas en cartelera.
- El caso Backrooms
Backrooms marcó el debut en largometraje de Kane Parsons, creador de YouTube de 20 años, quien adaptó una creepypasta que había convertido en una serie web viral.
La cinta costó sólo 10 millones de dólares y fue estrenada en 3 mil 442 salas de Estados Unidos y Canadá, donde prácticamente igualó lo recaudado por la nueva entrega de Star Wars, The Mandalorian and Grogu.
El éxito no se quedó en Estados Unidos: con el mercado internacional incluido, la película ya acumula 118 millones de dólares en todo el mundo.
A24 aseguró que Parsons se convirtió en el director más joven en lograr una película número uno a nivel global, además de firmar el mejor estreno de la historia del estudio.
- Obsession resiste
La otra sorpresa del fin de semana fue Obsession, dirigida por el también youtuber Curry Barker, de 26 años. La película, realizada con menos de 1 millón de dólares, se mantuvo en el segundo lugar de la taquilla norteamericana y ha superado las expectativas desde su estreno.
En su tercer fin de semana en cines, Obsession subió 10 por ciento y añadió 26.4 millones de dólares, alcanzando un acumulado de 104.7 millones en Norteamérica. Con ese desempeño, ya se convirtió en el estreno nacional más taquillero en la historia de Focus Features.
- Star Wars pierde ritmo
En contraste, The Mandalorian and Grogu cayó alrededor de 69 por ciento frente a su debut de la semana pasada y quedó en tercer lugar con 25 millones de dólares. Aun así, la producción de Disney suma 246.6 millones de dólares a nivel mundial.
El comportamiento de la taquilla dejó una señal clara: los jóvenes están respondiendo con fuerza a historias nacidas en internet y llevadas al cine por creadores de la llamada generación Gen Z. Para la industria, el fenómeno sugiere que YouTube no sólo no está matando a las salas, sino que podría estar alimentando su renovación.
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