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05/01/202608:00 p.m.Autor: RedacciónFuente: Agencias

Consejo de Seguridad de la ONU analiza crisis por ataque militar en Venezuela


Posturas internacionales ante la intervención en Venezuela: sesión del Consejo de Seguridad

ONU CONDENA ATAQUE DE EU A VENEZUELA, PERO EL CONSEJO DE SEGURIDAD NO TOMA ACCIONES

Durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, el gobierno de México, junto con Brasil, Colombia y el Movimiento de Países No Alineados, condenó de manera categórica el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela.

Las delegaciones advirtieron que este tipo de acciones representan una grave amenaza a la Carta de la ONU y al sistema multilateral, si la comunidad internacional no responde ante lo que calificaron como una violación evidente del derecho internacional.

Sin embargo, tras una larga ronda de intervenciones de distintos países, la sesión convocada a petición de Colombia concluyó sin acuerdos, resoluciones ni acciones concretas.

  • El encuentro evidenció tanto el valor del Consejo de Seguridad como espacio donde todas las naciones pueden expresar su postura, como la limitada capacidad del organismo para actuar frente a decisiones unilaterales de potencias como Estados Unidos

El representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, reiteró que el gobierno mexicano ha manifestado de forma clara su rechazo a la agresión militar ocurrida el 3 de enero en territorio venezolano, al considerar que contraviene el artículo segundo de la Carta de las Naciones Unidas.

Subrayó que permitir este tipo de acciones debilita gravemente el multilateralismo y los principios que rigen a la organización.

Tras escuchar las posturas de los 15 miembros del Consejo, Vasconcelos advirtió sobre las consecuencias "graves e imprevisibles" que la actuación del gobierno estadounidense podría generar para la estabilidad política, social y económica de América Latina y el Caribe, así como para la paz internacional.

Añadió que el Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad de responder con firmeza y sin aplicar dobles criterios ante violaciones de esta magnitud.

No obstante, el diseño del propio Consejo, que concede poder de veto a cinco miembros permanentes entre ellos Estados Unidos, prácticamente garantiza que no se adopten medidas en este caso.

Aun así, la sesión obligó a la delegación estadounidense a escuchar una amplia condena internacional. Venezuela, México, Brasil, Colombia, Cuba, China, Rusia y el representante del Movimiento de Países No Alineados que agrupa a 120 países expresaron su rechazo al ataque militar y al secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa.

VENEZUELA ACUSA VIOLACIÓN A SU SOBERANÍA

El embajador de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, calificó el 3 de enero de 2026 como una fecha de enorme trascendencia histórica, no sólo para su país, sino para el sistema internacional.

Señaló que Venezuela fue objeto de una acción armada ilegítima, sin fundamento jurídico alguno, por parte del gobierno estadounidense. Aseguró que, pese a los ataques, las instituciones venezolanas continúan operando, el orden constitucional se mantiene y el Estado conserva el control total de su territorio.

Moncada advirtió que lo que está en juego no es únicamente la soberanía venezolana, sino la credibilidad del derecho internacional y la autoridad misma de la ONU.

Por ello, solicitó que el organismo exija a Estados Unidos el respeto a las inmunidades del presidente Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y retorno seguro a Venezuela, mientras ambos permanecían bajo custodia en un tribunal federal cercano a la sede de la ONU.

El embajador también pidió que se condene el uso de la fuerza, se reafirme el principio de no apropiación de territorios o recursos mediante acciones militares y se impulsen medidas de desescalada, protección de la población civil y restablecimiento del orden jurídico internacional.

En contraste, el representante de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, negó que su país esté en guerra con Venezuela o que esté ocupando su territorio.

Defendió los ataques como una "operación quirúrgica" de aplicación de la ley, llevada a cabo con apoyo militar, contra dos personas acusadas por la justicia estadounidense, pese a que las acciones dejaron decenas de muertos venezolanos y cubanos.

No obstante, Waltz coincidió con declaraciones previas del presidente Donald Trump al dejar claro uno de los objetivos estratégicos de Washington: impedir que las mayores reservas energéticas del mundo permanezcan bajo control de lo que considera adversarios de Estados Unidos.

Mientras tanto, el representante de Argentina expresó un respaldo total a la intervención estadounidense, y otras delegaciones optaron por discursos diplomáticos que defendieron los principios de la Carta de la ONU sin criticar directamente a Washington.

Entre los países que sí cuestionaron abiertamente la acción militar se encontraron México, Rusia, China, Brasil, Cuba, Chile y Colombia, al considerarla una amenaza directa a la paz internacional y al sistema de Naciones Unidas.

El representante cubano ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, condenó enérgicamente el ataque estadounidense y reiteró el apoyo absoluto de Cuba al pueblo y al gobierno venezolano. Informó que 32 ciudadanos cubanos murieron durante la operación, quienes cumplían misiones oficiales a solicitud de las autoridades venezolanas.

En un informe presentado al Consejo de Seguridad, el secretario general de la ONU, António Guterres ausente de la sesión por motivos no aclarados manifestó su "profunda preocupación" por la inestabilidad en Venezuela y por el precedente que sienta la acción de Estados Unidos en la forma en que se conducen las relaciones entre Estados.

También expresó inquietud por el secuestro de Maduro y reiteró su disposición a respaldar iniciativas que conduzcan a una solución pacífica.

Pese a ello, todo apunta a que la ONU optará por mantener un papel limitado frente a una crisis que, para una amplia mayoría de sus miembros, representa una violación directa a los principios fundamentales del organismo internacional.


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