OPINIÓN

Ajuste a la “Ética de los servidores públicos”
11/02/2022

Lo normalmente correcto en política es halagar a los funcionarios en poder con regalos

A lo largo de la historia del país la impunidad y la corrupción por parte de los protagonistas del poder han cobrado décadas de desarrollo y crecimiento de la sociedad. Alrededor de hombres y mujeres en cargos públicos a existido un halo donde la política es sinónimo de enriquecimiento y con cada elección esperan el favor de algún compadre o comadre en el poder, para ser beneficiados con algún cargo público. Esto definitivamente pone a la sociedad en desventaja ya que, al llegar personas incompetentes a ejercer cargos públicos sin conocimiento de lineamientos, manuales de organización y ordenamiento de la institución; suelen suscitarse situaciones como autoritarismo, falta de la competitividad, actos de corrupción, injusticias, entre otras; las cuales, merman el desarrollo y crecimiento de la institución, y sus repercusiones en la sociedad.

Lo normalmente correcto en política es halagar a los funcionarios en poder con regalos, detalles, besos y abrazos; ante esos vicios y costumbres el gobierno federal publicó un nuevo código de ética, que invalida el que se emitió en el año 2019; con dicho instrumento se deberán regir los funcionarios y trabajadores de la administración federal. En el documento se instituye la prohibición de recibir o dar regalos, así como muestras afectivas físicas a los servidores públicos, de igual manera inhibe de manera explícita acciones de acoso laboral o sexual, obligar la realización de actividades que no competen a sus labores, así como tener conductas hostiles hacia alguna persona, de igual forma establece la regulación de redes sociales, todo ello con objeto de retomar principios como la austeridad republicana y la transparencia.

Con esta modificación del código de ética publicado por la Secretaría de la Función Pública este martes en el Diario Oficial de la Federación se da seguimiento a lo establecido en el Plan Nacional de Desarrollo en cuanto a los objetivos de erradicación de la corrupción del sector público y la regeneración de la ética de las instituciones.

El documento, señala que el código de ética es aplicable a todas las personas que desempeñen un empleo, cargo o comisión en las dependencias y entidades del gobierno federal, por lo que es obligatorio en cualquiera de sus niveles jerárquicos, incluyendo al personal de base y sindicalizado, y su incumplimiento será objeto de denuncia.

Ante las innovaciones realizadas en el código de ética federal, con el firme objetivo de fortalecer las normas para el correcto, honorable y adecuado cumplimiento del servicio público, así como también evitar el conflicto de intereses la administración local y sus municipios de deberán adoptar y ratificar las nuevas medidas establecidas para recuperar la confianza de la ciudadanía además de ofrecer un servicio de beneficio a la sociedad que garantice el crecimiento de nuestro estado en los diversos ámbitos.

Los funcionarios públicos del todo el país tienen el compromiso de aportar en el cumplimiento al Programa Nacional de Combate a la Corrupción y a la Impunidad, y de la Mejora de la Gestión Pública, para ello deben conocer sus normativas, las estrategias y sobre todo tener la firme convicción de sentir realmente el compromiso social y servir con ética, pero de ninguna manera fingir.  (Integrante del Colegio de Administración y Políticas Públicas)



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