OPINIÓN

ESCALA CRÍTICA

Alcaldes electos: el ritmo impuesto por el futuro gobierno federal, un reto
28/08/2018

*Inicio de mandato con fin de año complicado, muchos pendientes

*Los ediles entrantes se enfrentan a la deuda social y a la deuda pública

*Quien pierda el ritmo quedará rezagado; riesgo de estar fuera del juego

LA POLÍTICA es como una carrera de resistencia en la que quien marca el paso es el líder o quien posee el récord. La estrategia del casi próximo gobierno federal es transparente: hacer en seis años lo que se haría en 12. Es la razón por la que desde antes de la jornada electoral, Andrés Manuel López Obrador ya había comenzado a establecer el ritmo, no sólo con la elaboración de su Proyecto de Nación sino, entre otras cosas, con el anuncio de algunos de sus colaboradores.

Me comentaba un observador de la política que siendo innegable que hay un corredor que encabeza el pelotón de los competidores, todos los demás –sobre todo quienes portan la misma camiseta- deben seguirlo. "Si alguien quiere estar en el grupo debe mantener el ritmo del líder; si lo quiere alcanzar debe correr más rápido, si va más lento se quedará atrás. Cuestión de sentido común". Cierto.

Se da por descontado que todos los integrantes del ya casi gobierno federal no podrán correr menos que el Presidente. La interrogante es si los gobernadores de Morena y los alcaldes surgidos de ese mismo partido se proponen hacer el doble en seis o tres años, según el caso.

LOS ELECTOS Y SU CIRCUNSTANCIA

LO INVITO a observar el reto de los futuros presidentes municipales del partido obradorista. En los comicios del primero de julio de este año, Morena ganó más de 250 alcaldías; un caso extraordinario, pero explicable, es el de Tabasco, donde controlará no sólo la administración estatal, sino 15 de las 17 demarcaciones. ¿Los nuevos ediles estarán a la altura del desafío y la esperanza morenista?

Al interior del partido marrón preocupa el futuro desempeño de sus alcaldes electos.

Veamos, por el partido obradorista quedaron como alcaldes electos: en Balancán, Saúl Plancarte; en Cárdenas, Armando Beltrán; en Centla, Guadalupe Cruz; en Centro, Evaristo Hernández; en Comalcalco, Lorena Méndez; en Cunduacán, Nidia Naranjo; en Huimanguillo, José del Carmen Torruco.

En Jalapa, gobernará por Morena, María Silván; en Jalpa de Méndez, Jesús Selván; en Macuspana, Roberto Villalpando; Nacajuca, Janice Contreras; Paraíso, Antonio Alejandro Almeida; Tacotalpa, Tomiris Domínguez; Teapa, Tey Mollinedo y Tenosique, Raúl Gutiérrez.

Sólo Emiliano Zapata, la alcaldía quedará en manos del Partido Verde, con Marilú Rodríguez, y Jonuta en manos del camaleónico Francisco Filigrana, ahora por el frente PAN-PRD-MC.

Aunque estos dos últimos municipios también estarán, se supone, estrechamente vigilados por una legislatura con mayoría morenista.

Lo que les espera a los futuros ediles no es tan simple y no pueden "nadar de muertito". Tienen que avanzar a la velocidad que les marque el gobierno estatal encabezado por Adán Augusto López Hernández, quien a su vez tiene que colocarse a tono con López Obrador; pero no sólo eso, les toca asumir la administración en la etapa final más complicada del año. Son los tres meses últimos, cuando los ediles salientes prácticamente ya se acabaron el presupuesto. Hay municipios que deben hasta lo de una o dos ministraciones anuales siguientes.

CAJA DE SORPRESAS

APENAS tomen posesión en octubre, los nuevos alcaldes tabasqueños deberán revisar la caja para pagar aguinaldos y eventuales liquidaciones; también las prestaciones de fin de año y las de enero. Ni qué decir de las deudas, sobre todo a proveedores y de cuyo pago depende la estabilidad de la economía local.

Pero lo que es un verdadero dolor de cabeza, tanto para los ayuntamientos presentes y futuros, así como para las administraciones estatales tratándose de ediles surgidos del mismo partido, es el pago de los laudos. Recordemos la sorpresiva resolución de la Suprema Corte de Justicia el pasado 15 de enero cuando ordenó la destitución y consignación del entonces alcalde Bernardo Barradas (PRD), así como de su cabildo y de los directores de Programación y de Finanzas. La sentencia también involucra al ex edil Jorge Alberto Carrillo (PRI).

Prácticamente todos los municipios tienen pendientes el pago de laudos en favor de trabajadores despedidos, y muchos de ellos con procesos de resolución avanzados. Hasta finales del año pasado la deuda de los 17 municipios, sólo por laudos laborales superaba los un mil 500 millones de pesos.

Paraíso precisamente, donde gobernará el morenista Alejandro Almeida, existe el adeudo más grande: más de 500 millones de pesos; le sigue Jalpa de Méndez, donde estará Silván Méndez, del mismo partido, con 166 millones de pesos. En tercero, Nacajuca con 154 millones de pagos pendientes en laudos, que deberá enfrentar Contreras García; en cuarto Huimanguillo con 107 millones, donde despachará Torruco Jiménez y Macuspana, con 94 millones de pesos, que tendrá que atender Villalpando Arias. Todos ellos del partidos obradorista.

Tampoco se salvan de estos pendientes Centro (85 millones 410 mil); Zapata (13 millones 706 mil); Teapa (9 millones 870 mil); Tenosique, con 6 millones 254 mil; Tacotalpa, con 3 millones 139 mil. Por lo menos según los datos que a principios de año tenía la Secretaría de Gobierno y es posible que haya variaciones en estos meses.   

AL MARGEN

PERO hay otro aspecto, que me parece fundamental: los ediles entrantes deberán competir por recursos con programas y proyectos que estén en sintonía con la política del futuro gobierno federal: pertinencia, necesidad, austeridad. (vmsamano@hotmail.com)





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