OPINIÓN

Bajo la crítica, el último informe de Peña Nieto
04/09/2018

Enrique Peña Nieto se despidió en su último informe de gobierno, a través de redes sociales y una transmisión en vivo, pues al Congreso de la Unión el documento fue entregado por el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida.

Todavía queda pendiente la glosa del informe, en la que los funcionarios federales que asistan se encontrarán con una legislatura de abrumadora mayoría Morena en un episodio en el que también la calidad de los nuevos parlamentarios será puesta a prueba. A la espera de ver si en este episodio se puede trascender la tentación del espectáculo o caer en una decepcionante complacencia, vale la pena revisar lo que afirmó el todavía presidente de la República.

Enrique Peña defendió lo que para él es su legado: las reformas que fueron posibles gracias al llamado Pacto por México. Pacto que supuso el acuerdo entre el PRI, el PAN y el PRD para sacar adelante en la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores estas propuestas que, según dijo,  el país requería desde hace muchos años y por diferencias políticas (que fueron momentáneamente depuestas) no se habían podido lograr.

Y sí. Las reformas laboral, de competencia económica, en telecomunicaciones, financiera, hacendaria, energética, político-electoral, en transparencia, educativa, de seguridad social y del Código Nacional de Procedimientos Penales, así como el nacimiento del nuevo sistema de justicia suponen un acuerdo histórico. Uno puede estar o no de acuerdo en sus planteamientos o criticar su aplicación, pero sin duda le darán forma al país en el futuro. Está por verse cuánto de este contenido que incide directamente en la vida de los mexicanos podría modificarse en esta legislatura.

La respuesta de la ciudadanía ante el sexto informe ha sido una mezcla de enojo, incredulidad y hasta burla, principalmente en lo que se refiere al rubro de la lucha contra la corrupción. Incluso en los videos que previamente manejó el Gobierno de la República en sus redes  virtuales, pareció que Enrique Peña tenía intención de disculparse, pero sin reconocer abiertamente sus errores. Respecto a la Casa Blanca, el problema para él fue haber involucrado a Angélica Rivera, y nunca admitió conflicto de interés, ni se transparentó la adquisición del inmueble faraónico con una empresa ampliamente beneficiada con contratos.

La realidad que presume haber forjado Peña Nieto no coincide con la que miles de mexicanos perciben todos los días. En lo que se refiere al sexenio del empleo, los efectos de la reforma laboral derivaron más empleos, pero todos de menor calidad, con salarios más bajos y más difícil acceso a la seguridad social.

Quizá la única concesión de autocrítica que le salva de la terquedad del cinismo fue haber reconocido que no se logró alcanzar la seguridad que el país necesita, una forma amable de decir que se sigue viviendo prácticamente en estado de guerra, con un baño de sangre que se ha matizado bastante en los medios, pero que cuenta por miles a los muertos, desaparecidos, y ante la creciente rabia por la impunidad, linchamientos.

Aunque EPN asegura que cumplió el 97 por ciento de los compromisos, en la impresión de la ciudadanía la proporción parece exactamente al revés: la economía tropieza con los niveles de deuda más altos de la historia, deambula el fantasma de una posible devaluación y la sombra de la violencia se extiende seis años más, apuntalada por tragedias como Ayotzinapa y Cocula. El sexenio de Peña Nieto será la crónica de un meteórico ascenso y una no menos estrepitosa caída.

PRIMERA PARADA

Con varios asuntos candentes iniciará la nueva legislatura local con mayoría de Morena. De entrada los diputados deberán atender la solicitud de juicio político en contra del perredista Agustín Silva, ex secretario de Transportes, quien ayer aprovechó para llevar su porra al recinto legislativo. Pero más trascendente será saber si el gobierno estatal presentará una solicitud de autorización de un crédito para atender cuestiones urgentes en la conclusión del sexenio y para que quien inicia no tenga sobresaltos. Veremos.

SEGUNDA PARADA

Un llamado a la cordura hicieron ayer diversos sectores a los trabajadores de la Secretaría de Salud, quienes se declararon en "asamblea estatal permanente" en los 17 municipios. Protestan por la falta de pagos. Lo que no puede aceptarse es que los pacientes queden sin atención médica; esto rebasa los conflictos laborales.

PARADA ESPECIAL

Preocupa la creación anticipada de sindicatos en Paraíso cuyo objetivo es adelantarse a la negociación laboral y de contratos ante la futura Zona Económica Especial y el anuncio de la construcción de una refinería. Es como querer comerse el guiso tener el pollo.





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