OPINIÓN

Cambio de poderes y su circunstancia
25/08/2018

El gobernador Arturo Núñez Jiménez le corresponderá trabajar con un Congreso y 15 alcaldes ajenos a su partido cuatro y tres meses respectivamente, y un mes con el nuevo gabinete federal.

Largo subtítulo título que advierte la compleja parte de los acuerdos o desacuerdos políticos de salida y operatividad ante la cíclica problemática financiera y de coordinación entre el Gobierno del Estado y la Federación, que a estas alturas expresan firmeza en la conducción política y económica, pero con mucho sacrificio ciudadano ante la desaceleración causada por la debacle de la industria petrolera. Problemática de la cual ya se ha dicho lo suficiente, pero que mantiene efectos adversos con cuestionamientos en cuanto a las formas y los métodos institucionales de enfrentarlos.

Sin embargo, en estos momentos en Tabasco, se viven circunstancias políticas excepcionales producto de las victorias electorales en las dimensiones conocidas y en algunos casos sorpresivas. Pero se puede augurar una recuperación económica relativamente rápida luego de la transmisión de poderes, -en orden cronológico- primero se renovará el Poder Legislativo local, este 5 de septiembre; los Ayuntamientos el 4 de octubre, y la Presidencia de la República el 31 de noviembre; 30 días después, el 31 de diciembre, vendrá la renovación de la Gubernatura. De tal forma que al Gobernador Arturo Núñez Jiménez le corresponderá trabajar con un Congreso y 15 alcaldes ajenos a su partido cuatro y tres meses respectivamente, y un mes con el nuevo gabinete federal. Destacan los 30 días de oro en la relación Estado – Federación que ayudará –esperemos- a destrabar los pendientes y a heredar un gobierno estable a su sucesor.

Hay que reconocer que la crítica social y política hace señalamientos de los problemas que enfrenta Tabasco, y los enumeramos: lo ambiental relacionado con la muerte de los manatíes, con efectos colaterales en la salud de la gente de los Bitzales, Macuspana (es natural pensar que la misma muerte de los mamíferos plantea una problemática de contaminación de las aguas), aunque hasta este momento no se tenga certeza sobre las causas del desastre. El problema financiero; como el que más eco genera y mayor temor despierta por los antecedentes en materia hospitalaria, atrasos en el pago de nómina a profesores, personal de salud, a proveedores, etc. Y finalmente el relacionado con problemas de empleo e inseguridad.

Circunstancias que lleva a preguntarnos si los problemas conocidos se debieron a deficiencias y falta de coordinación de los responsables de las instituciones involucradas e intervinientes con el titular de la Secretaría de Planeación de Finanzas (Seplafin) Amet Ramos Traconis; o al imperativo en algunos funcionarios del gabinete, que en aras de sus intereses personales hicieron cálculos alegres pensando en su futuro político que obviamente no les resultó, pero que si puso en aprietos las finanzas y la armonía institucional y de gobierno. El otro frente es la relación con la Federación, donde pese al trato diplomático que se le dio a la coordinación Estado – Federación las acciones no correspondieron a la disposición local de plena colaboración. La institucionalidad limita el reconocimiento de este défict.

Marcando el rumbo de la recuperación: De acuerdo a la situación,  tocará al Gobernador Arturo Núñez Jiménez, entregar al gobernador electo Adán Augusto López Hernández, una administración con finanzas sanas como prioridad, para evitar problemas en las áreas de salud, educación, ambiental, etc. Esperemos que todo transcurra sin sobresaltos; hay tiempo para ajustar.





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