OPINIÓN

Ciclos de la transición y el reto de la objetividad
11/08/2018

PRIMERA ETAPA DE LA TRANSICIÓN.- Las formas y los contenidos de las propuestas que poco a poco se han venido descifrando con las primeras acciones emprendidas por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, corresponden a lo que pudiera denominarse la primera etapa del  proceso de transición gubernamental iniciado apenas el 2 de julio, y que concluyó con la entrega de la Constancia de Mayoría este 8 de agosto. Etapa que como todos sabemos dio sus primeros pasos con la realización de acciones enfocadas a la reconciliación, la pacificación, así como a los anuncios de ajuste de salarios de la alta burocracia y la modernización de las áreas gubernamentales, sumado a preparativos para la desconcentración de oficinas federales y la creación de proyectos industriales prometidos para Tabasco y el sureste.

BALANCE SEXENAL.- Una primera parte de balances positivos en economía y política, aunque con confusiones creadas por la presencia de dos presidentes (el electo y en funciones), y la compleja forma de juzgar objetivamente los resultados del Presidente saliente desde la óptica de los intereses y las inconfesables asociaciones que se acostumbran cada sexenio. Sin embargo, a cinco meses de concluir su mandato, el presidente Enrique Peña Nieto, no concluye los acuerdos del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), mientras que la encuesta publicada por Parametría el 2 de agosto en su portal de internet, indica que el 71% de mexicanos desaprueba la estrategia de combatir la delincuencia y la corrupción, además de  considerar que aplicó políticas sociales antipopulares.

LA SEGUNDA ETAPA.- Pudiera decirse que ésta inició luego del encuentro suscitado este jueves con el Presidente EPN en Palacio Nacional; donde AMLO informó que acordaron modificar la Ley Orgánica para la Administración Pública Federal y preparar la terna de donde habrá de resultar seleccionado el próximo Fiscal General de la República (FGR), y la creación de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP). Dos platos fuertes que ya se cocinan y se espera tengan listos antes de concluir la administración peñista. Se divulgó que Peña Nieto enviará al Senado la lista de diez prospectos, en tanto que el tabasqueño, podría repetir la terna propuesta en campaña con los nombres de Verónica de Gytes Zárate, Juan Luis González Alcántara y Bernardo Bátiz. En tanto Alfonso Durazo Montaño, sería el titular de la SSP. Otro de los acuerdos alcanzados es el encuentro que el próximo 20 de agosto sostendrá el gabinete en funciones y el equipo de transición para tratar lo relacionado a la entrega – recepción de la administración pública federal. Mientras tanto, en la agenda se mantienen los Diálogos por la Paz que terminarán el próximo 24 de octubre en la Ciudad de México, y otros eventos en el marco de la transición. Aunque lo que más luce es la distancia y la cada día más ausente presencia del mandatario saliente, y la incompresible exigencia hacia el Presidente electo de atender o declarar en torno a asuntos y temas que solo podrá tratar una vez que le sea colocada la Banda Presidencial. Como dice el pueblo: no hay que comer ansias.

DE LO FEDERAL A LA ENTIDAD.- En Tabasco el proceso de transición no lleva el mismo dinamismo, e incluso, se percibe que la administración que encabeza el Gobernador Arturo Núñez mantiene con firmeza la operación de las instituciones estatales, aun cuando frontalmente se mantiene una batalla con la muerte de manatíes de los Bitzales, como un asunto que ha trascendido fronteras y que no se tiene claridad sobre las causas del deceso de los animales. En tanto los adversarios presionan, y el gobernador electo Adán Augusto López Hernández, espera para arrancar con la entrega – recepción. Son tiempos y responsabilidades distintas. ¿Cuál será el balance final?





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