OPINIÓN

Cinco largos meses para la transición presidencial
19/07/2018

UN TIEMPO LENTO.- Evidentemente son muy largos los cinco meses que transcurren del día de la jornada electoral cuando se conoce el ganador de la elección presidencial, al uno de diciembre, como fecha establecida para realizar la ceremonia oficial de la transmisión de poderes en el Palacio Legislativo de San Lázaro, donde el Presidente saliente entrega al Presidente entrante la Banda Presidencial y asume desde ese momento el mando del Poder Ejecutivo federal.

TRANSITANDO SIN TROPIEZOS.- Son cinco largos meses que en los hechos representan la figura del Presidente en funciones Enrique Peña Nieto y el virtual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, ambos mediando en un plano protocolario en el que hasta este momento y a partir del reconocimiento de la victoria en las urnas, no se han dado muestras de rispideces que adviertan riesgos, lo que hace suponer que el uno de diciembre los mexicanos seremos testigos de una ceremonia de transmisión de poderes en el marco de la civilidad republicana, lo que no se veía en mucho tiempo.

CONSTANCIA DE MAYORÍA.- En el marco del larguísimo protocolo de la transición, existen procedimientos legales que obligan a esperar otro tanto de tiempo para la entrega de Constancia de Mayoría que acredite formalmente como Presidente electo al tabasqueño. Por ejemplo: se menciona que la Constitución Política marca como fecha límite el 6 de septiembre para que se entregue el documento. En el 2012, el Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF) entregó al Presidente Enrique Peña Nieto, la Constancia de Mayoría el 31 de agosto. Ahora la presidente del organismo electoral judicial Janine Otálora, comentó a Diario Milenio, que se podría entregar el documento antes de esta fecha. E incluso, que ante la ausencia de impugnaciones AMLO podría ser nombrado Presidente electo antes de concluir julio o a mediados de agosto.

MARCAJE DE MEDIOS.- Sin embargo, a escasos 19 días de las elecciones nacionales y estatales, los medios de comunicación realizan un trabajo escrupuloso de las situaciones que se van presentado en el camino hacia la sucesión, informando de los detalles de los actos de gobierno y de la forma y los contenidos en los que el virtual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador arma proyectos, define su gabinete y prepara varias reformas de alcances nacionales. Un marcaje que en el mejor de los casos debe eludir como presión de los medios, para no estorbar el proceso democrático que inició el primero de julio.     

LOS PRIMEROS PASOS.- En lo que fue la primera incursión pública como virtual Presidente electo AMLO para presentar su propuesta ante diputados y senadores electos, destacan las doce reformas a implementarse como es la mencionada eliminación del fuero desde el presidente de la República hasta el más modesto regidor electo por la voluntad ciudadana; luego este dio a conocer los 50 lineamientos para combatir la corrupción, donde se fija un salario de 108 mil pesos mensuales por sus servicios a la Nación, así como otras medidas de austeridad aplicadas a altos funcionarios que definitivamente disminuirán las comodidades en sus oficinas y en porcentajes mayores al 50% de las percepciones salariales. Medida que aplica para legisladores federales y locales, incluidos gobernadores y alcaldes. Un rotundo recorte con el que ya se hacen cálculos de ahorros que van de 105 mil  a más de 300 mil millones de pesos.

LA SEGUNDA ALTERNANCIA.- De acuerdo al periodo de la actual transición y el arribo a la Presidencia de la República de AMLO, todo México coincide que efectivamente se requieren cambios profundos en la forma de ejercer la autoridad, en el gasto público y en los resultados que generen las decisiones que se tomen a partir del primero de diciembre próximo cuando el Presidente Enrique Peña deje el poder. Circunstancias que se espera arranquen y paulatinamente se concreten en lo que es la segunda alternancia en México, luego que los presidentes provenientes del Partido Acción Nacional (PAN), Vicente Fox (sexenio 2000 – 2006) y Felipe Calderón (sexenio 2006-2012) no resolvieron los grandes problemas nacionales. E incluso, abrieron otros frentes de conflicto que ahora se tendrán que atender para resolverlos.

COROLARIO.- En fin, seguramente coincidiremos que los cinco largos meses de transición de la estafeta presidencial son excesivos. Aunque para el próximo sexenio se moverá la fecha al uno de octubre del 2024. Seguramente más adelante tendremos información relacionada a estos procesos que apenas comienza a descifrarse ante una situación inusual. Todo es novedoso.





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