OPINIÓN

NOTA BENE

Con Jaime Mier gana el PRD y gana Gerardo Gaudiano
13/02/2018

NOTA BENE

Con Jaime Mier gana el PRD y gana Gerardo Gaudiano

Esa foto de Jaime Mier y Candelario Pérez, sinceramente sonrientes, abrazados, levantando el dedo del triunfo y declarando que juntos pelearán para que el PRD mantenga la plaza de Centro lo dice todo. Han llegado a un acuerdo aceptable para ambos, Jaime Mier será el candidato a Centro con el apoyo de quien hasta ahora era su adversario, y el peligro de la división se aleja definitivamente del horizonte amarillo. En el ambiente político que se respira en Tabasco esta muestra clara de unidad es una excepción gratificante que no parece que imiten en otros partidos. Mala noticia para sus contendientes, Evaristo Hernández y Adrián Hernández los que a pesar de apellidarse igual no solo no son familia, sino que ni siquiera se saludan. Para Evaristo es lo peor que le podía pasar porque apostaba al efecto "peje" y a la división del perredismo para ganar la alcaldía, ya que no tiene argumentos y menos propuestas y parece imposible que con este bloque amarillo ni siquiera pueda obtener buenos resultados, porque la gente tiene memoria del gobierno municipal cuando Hernández estaba en la presidencia. Si en alguna candidatura se va a notar el voto cruzado va a ser en la alcaldía de Centro. Y Adrián Hernández jugaba a lo mismo: a la división de las tribus perredistas y el consiguiente desplazamiento del voto a otras opciones. Y pretendía el priista pescar en ese caladero que ahora ya tiene claro que no se va a encontrar. La ilusión de Adrián se fue por el caño de las decepciones. Se pueden perder las ilusiones, pero no la esperanza de encontrarlas. En algún sitio tienen que estar. Quizá en el mismo donde el dulce y fragante Gustavo Adolfo Bécquer, que sigue siendo un contemporáneo, dijo que se va el amor, cuando el amor se olvida. Lo que no se olvidan son las promesas de los políticos, ya que haría falta tener mucha memoria. Los números cantan y siguen desafinando, pero crecen las encuestas y unos partidos crecen, otros se mantienen y alguno se estanca. La solución, que no va a aclarar nada, está al caer. Sólo falta que los indecisos se decidan para que todo continúe y el año que viene sigamos buscando la manera de entendernos. En algún lugar tiene que haberse escondido. Quien gana, y gana mucho, con este acuerdo entre Candelario y el ya virtual candidato, Jaime Mier, es Gerardo Gaudiano que ve como se le están acomodando de nuevo todos los planetas, a pesar de que salió a conquistar la gubernatura con todo en contra. La "operación cicatriz" está funcionando, y solo quedan algunos flecos para que las naturales heridas del proceso de elección de candidatos no solo sanen sino que ya sean tan solo "un olvidable mal rato".

Por Antonio López de la Iglesia






DEJA UN COMENTARIO