OPINIÓN

SELVA TABASQUEÑA

Con los mismos no
07/08/2020

El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno federal no encontró el hilo negro ni dijo algo que no sea propio de los regímenes gubernamentales, ea pues que, en el trayecto de una gestión, es evidente y necesaria la conformación de grupos, de acciones y de pretensiones, y por ello siempre habrá lucha interna de poder y la incesante búsqueda de darle una identidad al periodo en que se participa, es el estilo personal de gobernar, como lo denominaba Cosío Villegas.

Un sexenio en tránsito, deberá acumular un sinnúmero de sucesos jurídicos, económicos, sociales, culturales y hasta políticos, para en su momento (ya acabado) obtener la objetiva calificación, análisis y definición de si la oferta política que incubo el plan de gobierno desarrollado, fue eficaz y benéfico, dicho esto, claro que la 4T no es producto acabado ni consolidado, y será tarea -una titánica por cierto- del presidente López Obrador, que la ruta que ha esbozado y tiene aún delimitada en su mente, llegue a buen puerto, logre su cometido.

Una de las premisas mas fundamentales de la 4T-lo ha dicho en reiteradas ocasiones su progenitor- es la renovación y purificación de la vida pública nacional, pero también es una realidad que el sistema político mexicano tiene una serie de características ineludibles e irrenunciables, por ello, muchos de los cercanos al ocupante de palacio nacional mueven sus piezas, sus anhelos y esfuerzos en función de la permanencia, de la pervivencia y del continuismo del movimiento, aún a pesar de la futura natural ausencia del líder.

Son pues, seguidores al pie de la letra de los postulados de Don Daniel Cosío, ya que ya tienen a “un presidente que cuenta con facultades y recursos amplísimos”, pero preocupa que la otra “pieza central” el partido-en este caso MORENA- no termine por cuajar, ni esté siendo el gran acompañante de los reacomodos, compactaciones y promoción de las figuras que le darán representatividad en el futuro. Los codazos, piquetes de ojo, pellizcos y empellones de las mujeres y hombres del presidente, son parte de un juego “natural”, que nadie se asuste ni asombre.

Lo hemos dicho de diversas formas en este espacio, la preocupación es el PARTIDO, un movimiento que en ocasiones pareciera remolinea en busca de un líder, de una luz que les indique la ruta a seguir; MORENA, y es lo que preocupa a los hombres del Presidente, hoy día tiene una rara condición política, por un lado en las mediciones conocidas de intención del voto, aun goza de competitividad privilegiada, pero en el plano interno y de organización, se percibe como un ente disperso, ataviado y arrítmico que ante la cercanía de las definiciones de los cuadros que los representaran en la boleta, pareciera que le apuesta al caos para que haya tranquilidad y calma, una apuesta arriesgada, que de no resultar podría dejar muy diezmado al movimiento. Otro elemento que los “jerarcas” de MORENA no deben soslayar es el esfuerzo titánico que la base social hace para defender las “pifias” partidarias, y es que en el campo de guerra que representan las benditas redes sociales, muchos activos y adeptos (hasta los que manejan a los bots) le meten ingenio, tiempo y corazón para mantener vivo el empuje electoral del partido, al grado de que no cejan en sus esfuerzos de mantener como tendencia el #votomasivoamorena, sin embargo han encontrado cuestionamientos contundentes en el sentido de que la confianza política no debe ser un actuar PER SE, sino derivada de una serie de ponderaciones, ello por el sentimiento de duda de que varios cuadros arropados por el movimiento, llegaron a cargos de elección popular y al día de hoy no han mostrado habilidad, capacidad y hasta disposición para servir, por ello también en la amplia base social existe la confrontación en el sentido de si refrendar la confianza vía las urnas, y de si hacerlo aunque MORENA postule perfiles similares a los del 18, porque varios han demostrado ser bien chafas, sin amor ni empatía para con el pueblo, hipócritas y muy flojos para caminar entre las clases populares; “a muchos les vino como anillo al dedo la pandemia y el distanciamiento social, ya desde antes del COVID, a varios legisladores y funcionarios le causaban urticaria, sofoco y dolor de cabeza el roce con el pueblo” nos decía un fervoroso adepto de la 4ta, y remataba diciendo, “haber si en la mentadas redes sociales no hacen tendencia ahora el #conlosmismosno”…




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