OPINIÓN

Condiciones óptimas para una nueva refinería en Tabasco
24/07/2018

Durante años la industria petrolera en México ha sido la que ha mantenido a este país a través de la renta petrolera, misma que nos ha permitido por un lado mantener a un burocracia obesa y costosa, y también pagar salarios y privilegios que otros países no petroleros no se podrían permitir jamás.

Sin embargo, esta renta petrolera en poco ha beneficiado a las comunidades donde se extrae el hidrocarburo.  Más bien han sufrido impactos irreversibles.

Desde mediados de los años 90 del siglo pasado empezó un proceso de desmantelamiento de la petrolera mexicana mediante artilugios legales. Tuvieron que pasar cerca de 20 año para que se diera una reforma de gran calado como la denominada Energética que permitiera de forma legal la entrada de capital privado al proceso de extracción petrolera. No sin antes dejar morir administrativamente a la hoy empresa productiva del Estado para justificar su apertura.

Entre las promesas esgrimidas por los promotores de esta reforma se encontraba que bajarían los precios de la energía eléctrica junto a los del gas LP y la gasolina. 

Recién aprobada la reforma energética llegó una crisis petrolera de la que todavía no terminamos de salir. Las nuevas condiciones económicas afectaron severamente a los estados de Campeche y Tabasco, aunque los efectos más severos se han sentido en este último.

A cinco años la reforma energética, los beneficios no llegan a los bolsillos de los mexicanos. Las ganancias se han quedado en un selecto grupo de empresarios que hacen el negocio con la importación de gasolina ante la reducida producción del combustible en nuestro país.

Lo anterior porque se ha dejado de extraer el crudo del subsuelo mexicano ante los recortes presupuestales de la Secretaría de Hacienda a la petrolera mexicana y porque las seis refinerías propiedad de PEMEX no pueden trabajar a su máxima capacidad ante la falta de mantenimiento. Un círculo vicioso en la que los beneficiarios son los que importan gasolina para expenderla.

Esta situación (el llamado gasolinazo) fue parte del enojo que llevó al electorado el pasado primero de julio a buscar una opción diferente en la forma de hacer política; una en la que los beneficios se repartan de forma más horizontal y se corten ciclos de nuevos políticos ricos en cada nuevo sexenio.

Así mismo, una de las promesas del presidente electo Andrés Manuel López Obrador durante su campaña política fue la de construir una refinería en Tabasco y el traslado de la Secretaría de Energía a la entidad en la que más hidrocarburo se extrae en tierra. La promesa está en proceso de cumplirse. Primero se habló de dos refinerías nuevas, una en Paraíso, Tabasco y otra en Atasta, en el vecino estado de Campeche.

Sin embargo, en el viaje que realizó la futura secretaria de Energía, Roció Nahle a la entidad el fin de semana reconoció que en Paraíso están dadas las condiciones para la nueva refinería dada la cercanía de las zonas de producción de crudo en tierra y mar, así como un puerto en donde ya se comercializa hidrocarburo: Dos Bocas. Las condiciones en Paraíso son las óptimas a diferencia de la zona de Atasta. Por algo hay que empezar.

La Ingeniera Química con especialidad en Petroquímica y con años de trabajo dentro de la industria petrolera señaló que están estimando una refinería en la que se procesarán entre 500 y 600 mil barriles de petróleo diarios, por lo que se necesitará una inversión de 6 mil millones de dólares. Esto mientras se incrementa la producción de las seis refinerías a cargo de PEMEX que años atrás satisfacían las necesidades energéticas de México.

El proceso de construcción de la factoría en la entidad iniciará el primero de diciembre asegura la ingeniera Nahle. Muy buenas noticias para la entidad y la región en todos los sentidos....siempre y cuando se cumpla la promesa de poner el interés mayoritario en el centro de la nueva política.

SUMAS

El gobernador Arturo Núñez fue uno de los políticos que mejor argumentó los perjuicios de una privatización de la industria petrolera. Una vez aprobada la reforma energética buscó que se compensara a Tabasco por los previsibles efectos. Eso explica su conducta institucional de respeto a las nuevas normas. Ahora ha expresado su beneplácito por los planes de aprovechar para el desarrollo el gas, el petróleo y la electricidad. Más allá de las diferencias político electorales lo que cuenta es el beneficio para Tabasco.





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