Territorio y Gestión en la Zona Costera

Los impactos del cambio climático, como la elevación del nivel del mar, aumentan la vulnerabilidad de las comunidades costeras ante los daños derivados de los fenómenos meteorológicos extremos como huracanes

La opinión pública nacional ha dado cuenta de la dramática pérdida de la zona costera que se presenta en la costa de Tabasco. No es un fenómeno nuevo, pero cada año se presenta con mayor severidad, causando daños a la relación entre el desarrollo y la naturaleza.

Hoy, el impacto en los ecosistemas costeros se aprecia en lo que antes fue el balneario El Bosque, en Centla, y siguiendo la línea de costa, hay grandes estragos en Dos Bocas, Barra de Tupilco, Boca de Panteones y en Sánchez Magallanes. Las lagunas costeras resienten el impacto, desde el sistema lagunar Carmen-Pajonal-Machona y Laguna Mecoacán, donde el incremento del oleaje incrementa la salinidad y coloca en riesgo la biodiversidad y las pesquerías que se desarrollan desde hace más de medio siglo. El azolve de las cuencas de los ríos impide un libre flujo hacia el mar y cada vez se vuelve menos intensa, provocando inundaciones en la zona de llanuras y pantanos.

Los impactos del cambio climático, como la elevación del nivel del mar, aumentan la vulnerabilidad de las comunidades costeras ante los daños derivados de los fenómenos meteorológicos extremos como huracanes. Asimismo, estos problemas interactúan entre sí, de tal suerte que se amplifica el impacto negativo sobre la salud del océano. La pérdida del hábitat costero impacta en la estabilidad de las poblaciones marinas, con consecuencias económicas y culturales importantes. La sobrepesca amenaza las oportunidades actuales y futuras para una pesca sustentable, compromete la seguridad alimentaria y reduce la posibilidad de recuperación de los ecosistemas marinos.

Al final de la década de los 70’s, se creó la Comisión Dictaminadora de Reclamaciones del Estado de Tabasco (CODIRET). En la década de los 80´s y para frenar el deterioro de la zona costera se puso en marcha el Programa de Desarrollo de la Costa de Tabasco (PRODECOT).  En 1984, se crea la Comisión para el Desarrollo de las Zonas Petroleras del Estado de Tabasco (CODEZPET). Esta nueva estructura tuvo el objetivo de prevención y rehabilitación de áreas, además de políticas públicas de desarrollo comunitario a través de las Subcomisiones: Políticas de Desarrollo; Políticas y Normas de Indemnización, y de Protección y Restauración Ecológica. Se bajaron recursos para la atención de la zona costera. En 1992, se creó la Comisión Interinstitucional para la Atención de la Recomendación 100/92 (CIAR 100/92), para que se procediera a la recuperación de superficies afectadas en la zona costera y las tierras bajas de Tabasco.

En abril de 1995, con la renovación sexenal, las políticas públicas se ajustaron a las condiciones del Desarrollo y surge la Comisión Interinstitucional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (CIMADES), para mejorar las condiciones sociales económicas y ambientales, incluyendo la zona costera. En esencia, dio continuidad a los rubros de desarrollo social, atención a reclamaciones y protección ambiental. En 2007, se crea la Secretaría de Recursos Naturales y Protección Ambiental (SERNAPAM), siendo trascendente, porque la política pública ambiental pasa a ser el común denominador para la planeación del desarrollo y donde se privilegia la participación ciudadana para la definición de estrategias, con amplia participación de grupos vulnerables y con sentido de equidad de género.

Actualmente y para fortalecer una estrategia de desarrollo sustentable que en el mediano plazo permita modernizar infraestructuras y otorgamiento de bienes y servicios públicos, funciona la Secretaría de Bienestar, Sustentabilidad y Cambio Climático (SBSCC).

Ante las nuevas impactos económicos, sociales, ecológicos y territoriales en la zona costera, urge que la nueva estructura, reactive los comités existentes en los Programas Sectoriales y sea cabeza del sector que busque una nueva estrategia para la atención de la zona costera de las instancias federal, estatal y municipal.

Cabe aquí citar el libro de “Políticas Públicas Ambientales, Zona Costera de Tabasco” donde se propone que se trabaje en forma coordinada y con la licencia social, para iniciar con el Manejo Integrado de la Zona Costera de Tabasco.

La propuesta está sobre la mesa.