CRUCE DE LÍNEAS

Fogueado en manejo de conflictos y con aval presidencial

La historia al concluir el sexenio.- Aleccionador para todo tabasqueño resultaron los seis años de trabajo que en menos de 15 días el Gobernador Arturo Núñez concluirá, luego de iniciar el primero de enero de 2013 con un gabinete plural y de constantes cambios, integrado con dirigentes, militantes y amigos de partidos que lo ayudaron a ganar. Luego de la conformación del gabinete, el problema que dejó siempre la puerta abierta a los conflictos institucionales y a los conatos de crisis política recurrente, fue la negativa - desde ese momento oposición partidista- de respetar la decisión del electorado depositado en las urnas el 1 de julio de 2012. Eran tiempos en que prevalecía la bandera: “el fin justifica a los medios”, y en el que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recuperaba la hegemonía, tras rescatar la presidencia luego de 12 años de cederla a Acción Nacional (PAN). 

La Alternancia conlleva brutal lucha de poder.- En un sencillo análisis de la forma en la que gobernó por primera vez un partido distinto al tricolor, se advierte la escalada de conflictos que surgieron previo a las próximas batalles electorales en las que se buscó anular al nuevo gobierno y arruinar el proyecto político que mantenía una izquierda que se esperaba creciera para las elecciones intermedias del 2015. Posibilidad que veían con recelo y atacaron si medir consecuencias los adversarios al régimen Nuñista. Gobierno en un primer momento arropado por el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, pero que finalmente terminaron distanciados temporalmente. Una historia que conocemos todos.

Fuego de todos los frentes.-  Sin embargo, los conflictos locales que vivió el Gobernador Núñez, se vieron reforzados por políticas energéticas que nunca trajeron beneficios y con una creciente intolerancia y polarización de organizaciones sociales, que lejos de aportar soluciones se convirtieron en grupos de presión que encabezaron actos más cercanos a organizaciones partidistas que posiciones serias de respaldo ciudadano. Tal vez el problema más grave que tuvo Núñez durante la Alternancia fue que se encontró en medio de las tensiones entre el Poder Presidencial, el Obradorismo y un priísmo dolido por la derrota y el encarcelamiento de su exgobernador Andrés Granier Melo.  

La postura del mandatario.- Qué pasaría si Núñez Jiménez hubiera actuado como lo hizo el mandatario de Chihuahua, Javier Corral Jurado, frente al ex presidente Peña Nieto, y el ex secretario de Finanzas, José Antonio González Anaya cuando le recortaron 700 millones de recursos, y quien en protesta marchó a la Ciudad de México en enero de 2018. Sabemos que Núñez siempre buscó la conciliación y un desempeño institucional.

Adán fue testigo de los hechos.- Repaso en la historia que tuvo como testigo principal al Gobernador electo Adán Augusto López Hernández, quien no solo llega a la titularidad del Poder Ejecutivo luego del primer gobierno de alternancia en Tabasco, sino que al igual que en el 2012, Tabasco será gobernado nuevamente por un partido político distinto del que proviene el Gobernador que este 31 de diciembre terminará su sexenio. Es decir, que con la llegada de López Hernández, experimentaremos la segunda alternancia en Tabasco al concluir un sexenio.

Quizá que en la toma de protesta Adán diga como AMLO: “no tengo derecho a no fallar”.

Las probabilidades de gobernar con estabilidad.- Sin embargo, a diferencia del Arturo Núñez Jiménez que le tocó gobernar con un presidente priísta y meter a prisión a su antecesor, el próximo mandatario estatal tendrá el apoyo total del presidente de la República y todo el sexenio para desarrollar los proyectos que anunció desde la campaña.