Desde la izquierda

AMLO después de septiembre

*Gobernabilidad, continuidad y símbolos con carácter      

* Entrega del bastón: trabajos presidenciales, dentro y fuera


Del trabajo a los símbolos, de los símbolos al trabajo. Así ha sido la actividad del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Véase la premisa que rompió la tradición presidencial: ejercer el poder de cara al pueblo, no a sus espaldas. Toma de palabra y toma de decisiones vía comunicación directa con la ciudadanía.  

Después de entregar a la Doctora Claudia Sheinbaum el bastón de mando de los pueblos indígenas (6/9/2023), símbolo del liderazgo de la Cuarta Transformación y de la prioridad "arriba los de abajo", AMLO arrancó su primera gira internacional de trabajo en América Latina: Colombia y Chile. Declaración de intenciones por partida triple: 1) mirar hacia el sur, cuando ya se consolidó la alianza comercial norte; 2) alejarse de la agenda política nacional justo en la efervescencia del cambio de liderazgo y los primeros escarceos entre quienes buscarán ser su relevo; 3) honrar un símbolo mayor de la izquierda en América Latina: el legado de Salvador Allende en Chile y su gobierno de unidad popular, a 50 años del Golpe de Estado pinochetista que descarriló la lucha pacífica por el poder en la región. Esa lucha pacífica que AMLO encarna en México. El presente se nutre del pasado.     

A su regreso, más allá de los escarceos preelectorales, la gobernabilidad espera a AMLO como tarea principal. El futuro es hoy.


CRISTALES SIN ROMPER

Contrario a lo que declaran con énfasis sus adversarios, que le niegan piso institucional, los hechos muestran que AMLO ha procurado la gobernabilidad en sus decisiones, que no necesariamente en su discurso. ¿Qué importa más? Ha acatado las decisiones jurídicas que complican su proyecto de gobierno. Es cierto que hay un combate discursivo contra el Poder Judicial y el Poder Legislativo, como también lo hubo contra el Instituto Nacional Electoral (INE), pero AMLO estira la cuerda sin romperla. Sabe que la gobernabilidad es la clave de un fin de sexenio terso.    


RASGOS DE CARÁCTER


Hay analistas que opinan: "entregar el bastón de mando es el principio del fin del poder de AMLO". Casi nadie reparó en la trascendencia política concreta (no sólo simbólica) del gesto: señalar ante el grueso de la población a la persona a proteger y por la cual ir a las urnas. Tampoco se escribe ahora de la palabra empeñada por AMLO de terminar su mandato y retirarse, mientras antes sí se escribió y se le criticó "por querer eternizarse en el poder". ¿Seguirán las insinuaciones de Maximato en los titulares de prensa? Esto dependerá en buena medida de lo que la Doctora Claudia Sheinbaum desarrolle como ideas propias en la contienda presidencial. Ya habló, por cierto, de "continuidad con sello propio".

Sobre el carácter político de AMLO, algunas reflexiones. Su actitud es su seguridad: no titubea en momentos de crisis. Todo lo que es complaciente lo evita por inútil. Desconfía de las mescolanzas, de las efusiones y de las exaltaciones sin propósito. Supone, como político honesto, que se parte de una verdad y que una acción debe encaminarse hacia otra verdad. Aunque a veces engaña con la verdad, parece sentir desprecio por los caminos tortuosos. Nunca, en ningún ambiente público, se siente inferior o superior a nadie. Practica la igualdad como punto de partida de las relaciones humanas. Eso sí: no olvida nada, archiva cada confrontación, y la archiva con cada uno de sus pormenores.

AMLO evita los contactos indeseados y no es hombre que fanfarronea antes de tiempo. Hasta en las cosas más turbias se encuentra una orilla al otro lado. Y le viene bien que existan obstáculos: es empecinado.

Hay quienes critican sus modos. Pero llegamos al quinto año de gobierno y no tenemos crisis, más que algunos rezagos que dejó el viejo sistema y que no se eliminan de la noche a la mañana. Pero la oposición sigue apostando a que el sexto año será caótico. Es sólo un deseo de quienes buscan regresar al pasado...o porque quizá tengan una "solución" que no emplearon cuando PRI y PAN despacharon en Palacio Nacional.