OPINIÓN

El congreso del estado, entre la eficiencia y la austeridad
07/08/2018

Ayer los futuros legisladores locales de Morena fueron convocados a un taller de capacitación en materia legislativa que busca sentar las bases para que el futuro congreso local coadyuve con la cuarta transformación de México. Así lo dijo la dirigente estatal de ese partido en Tabasco.

Para todos será una nueva experiencia. Independientemente de que hayan sido legisladores en años anteriores, ya que las reglas del juego cambiarán y ahora deberán hacer más con menos. Demostrar que son un Congreso austero, pero que también combatirán de forma frontal la corrupción y no solo a su interior.

En la nueva legislatura que inicia el próximo mes de septiembre, Morena llega con una mayoría, 21 diputados de los 35 que integran el pleno. Por lo que el control del Poder legislativo quedará en manos de ese partido, quien ha prometido será reconocido por la austeridad con la que trabajaran. En esta nueva tarea serán acompañados por legisladores provenientes del PRD, del PRI y del PVEM.

De entrada, se ha anunciado un recorte a la dieta mensual que perciben los actuales diputados, por lo que los nuevos legisladores solo recibirán la mitad.

Asimismo se dejarán de pagar dos inmuebles que utiliza el Órgano Superior de Fiscalización (OSFE), el inmueble de dos plantas de la calle Independencia, las dos plantas que se rentan en el edificio Pastrana y las oficinas que se tienen sobre la avenida 27 de febrero aledaña a la casa de los azulejos.

A estas acciones podrían sumar la eliminación de seguros de vida y de gastos médicos mayores que se entregan a cada diputado sin evidencia de haberse ejercidos. Se está considerando la reducción de 230 empleados de confianza, casi la mitad de la platilla con la que hoy trabaja en el Congreso.

El objetivo es ahorrar unos 130 millones de pesos para el próximo año. Monto que representa una tercera parte del presupuesto anual que en promedio ejerció la actual legislatura, por lo que los ajustes serán grandes. Es la aportación del Legislativo a la bolsa de 600 millones de pesos que el gobernador electo planea se destinen a un programa de construcción de viviendas en Tabasco.

La nueva legislatura deberá empezar a trabajar desde el primer día. A ellos les tocará conocer y revisar las cuentas públicas de los tres poderes, los 17 Ayuntamientos y demás instituciones que reciben recursos públicos donde no se debe solapar ningún acto de corrupción o mal uso de los recursos públicos ejercidos durante el año 2017.

De este proceso saldrán varias tareas, desde evaluar el trabajo del fiscal superior del estado hasta modificar reglas de fiscalización y otras tan sencillas como la de comprobación de recursos dentro del mismo Congreso.

A la par, los diputados que entren en funciones el próximo mes deberán recibir y analizar las propuestas de presupuesto de egresos de toda la administración estatal para el próximo año. Esta resulta también una ventana de oportunidades para empezar a cerrar el uso discrecional de los recursos públicos aprobados por el legislativo y ejercidos por las instancias de gobierno en Tabasco.

El trabajo del Congreso local se enmarcará a demás dentro de un programa nacional que deber ser plasmado en el Plan Nacional de Desarrollo que se construirá el próximo año. La coordinación entre los tres poderes y los tres niveles de gobierno debe ser exacta.

El congreso de Tabasco jugará un papel importante en el desarrollo de Tabasco sin perder su papel de contrapeso institucional de los demás poderes. Se espera mucho de ellos, no pueden defraudar a Tabasco.

SUMAS Y RESTAS

Duro directo fue Enrique Alfaro quien gobernará Jalisco los próximos seis años. El jalisciense demanda respeto pleno a la soberanía estatal y al federalismo. No se trata de una confrontación sino el ejercicio de la democracia. La diversidad de opiniones y posiciones enriquece la vida pública.





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