OPINIÓN

El noble oficio del artesano, un talento poco reconocido
20/08/2018

Los artesanos nos dan identidad, sin embargo, falta un reconocimiento sólido a este grupo, quienes por años vienen luchando para que su voz encentre eco, ya que el gobierno federal no les destina el suficiente apoyo.

En este rubro están los alfareros, tejedoras, canteros, así como quienes trabajan la madera, plata, hierro, barro, plumas, rebozos, entre otros, con un singular estilo para darle forma y vida a una pieza.

Como un breve antecedente se puede apuntar que en México la diversidad de las culturas prehispánicas propició la elaboración de artesanías distintivas de cada región, hecho enriquecido a través del tiempo. La conquista española y el posterior mestizaje fortalecieron la actividad artesanal al introducirse nuevas técnicas que diversificaron la producción de objetos. Conceptos como el de artesanías y arte popular son diferentes y distinguen "los objetos manuales de los hechos en máquinas y también por razones turísticas y de nacionalismo cultural".

El Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) reconoce que existen unos 12 millones de artesanos en todo el país, quienes esperan se desarrollen políticas públicas humanistas a su favor, y que por supuesto los coloquen en el centro del debate.

Aunque las autoridades hablan de que por décadas han tratado de rescatar la artesanía, en el sentido de que ésta se encuentra escondida en las diferentes regiones de México, parece comprobarse que sucede todo lo contrario.

El noble oficio tiene su celebración el 19 de marzo, y al parecer es el único día cuando se les recuerda, y se habla del potencial que tienen. Luego, otra vez son olvidados, y a un lado queda la creatividad y su herencia cultural.

Otros problemas a los que enfrentan es la falta de comercialización, ya que por lo general no cuentan con un espacio físico y específico para su promoción, y donde entra el "regateo", lo que desvalora el oficio; y segundo, que se puso de moda, es la piratería.

Una realidad es que las manos creadoras de maravillas por el talento innato que tienen, pertenecen por lo regular a una persona de escasos recursos, quienes al día pueden ganar cien pesos o menos.

Sobre los programas que dicen existir, en su mayoría no bajan a los destinatarios que deberían, lo que provoca incertidumbre en este núcleo social.

Entonces, ¿de qué sirve tanta riqueza artesanal?, si están casi fuera de la economía nacional. El motor está ahí, pero falta encenderlo para que genere miles de empleos y sean partícipes de las economías locales.

Aunque hoy se pueden exportar trabajos como el barro negro de Oaxaca, las guitarras de Paracho y las cajitas de Olinalá, existen productores independientes que buscan un espacio digno, aunque por mala fortuna no lo encuentran.

Al hacer una especie de recuento, sólo en las ferias es donde pueden lucir por momentos los trabajos artesanales, luego el panorama se les complica hasta regresar a otra de esas festividades. Así es la suerte de este arte.

PARÉNTESIS

BEATRIZ Milland será la coordinadora de bancada de Morena. Con esta designación estaría cerrándose el abanico en cuanto a representatividades de los partidos que estarán en el Poder Legislativo.





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