Declinaciones, voto oculto y especulaciones; segundo lugar y el tiempo legal que se acabó

En un sentido legal, no es lo mismo renuncia que declinación.

EL TIEMPO ES RECURSO no renovable en política. Lo que no se hace en el tiempo preciso pierde eficacia. Las consultorías que realizan prospectiva (¿qué pasará en el futuro?) y análisis de riesgos (¿qué obstáculos existen?) ubican el tiempo como la variable más delicada. Voces opositoras hablan ya de "la construcción de un nuevo partido político". Suerte para 2030. De hecho, lo hemos cimentado en este espacio: en 2025 veremos el reagrupamiento formal de los partidos tradicionales.

A días para la elección presidencial del 2 de junio, el tiempo y las tendencias de las encuestas son los principales obstáculos de la oposición. Sobre el tiempo, no hay manera de detenerlo y, por tanto, si se ha desaprovechado las consecuencias estarán ahí (sin pedir permiso). Sobre encuestas y tendencias, no se han modificado en 3 años (desde mayo de 2021) en lo que toca a Claudia Sheinbaum: aventajó por 2 dígitos, primero al interior de Morena y después en la va de la contienda presidencial. ¿Por qué no se ha movido la aguja de las encuestas? Es la pregunta que se hace la comentocracia, sobre todo la que simpatiza con la alianza opositora.       

VOTAR EN LAS VEGAS

SE PREOCUPÓ Héctor Aguilar Camín por los porcentajes (momios) de apuestas en Las Vegas EEUU (sí, allá apuestan por todo) sobre la elección presidencial mexicana: 95% a favor de que ganará Claudia Sheinbaum, mientras que 5% es la probabilidad de triunfo para Xóchitl Gálvez. En dinero, esto significa que hay que poner un dólar para ganar apenas 5 centavos si se apuesta por Sheinbaum, y con 5 centavos ganas un dólar si apuestas por Xóchitl. En la primera se va a lo seguro. El dato lo ofreció Leo Zuckerman y la mesa de comentario político versó sobre una pregunta desesperada para la óptica opositora: ¿qué puede hacer Xóchitl Gálvez para ganar? (13/5/2024, La hora de opinar, Foro TV)

En esa mesa se ofreció otro dato que pasó a discutirse: el compilado de encuestas Oraculus (que dirige Zuckerman) y que mantiene un promedio de 22 puntos a favor de Sheinbaum. El punto clave de la discusión fue al amplio margen estadístico para decir cualquier cosa, más allá del promedio: en el margen inferior del compilado Oraculus, 9 puntos es la distancia entre Gálvez y Sheinbaum; en el margen superior, la distancia es de 32 puntos. De estos márgenes estadísticos tan amplios, simpatizantes opositores y analistas Aguilar Camín y Jorge Castañeda dedujeron que "vistas así, las encuestas no sirven para nada", por la diferencia enorme entre 9 o 32 puntos. Esta vez no interesó el promedio de 22 puntos: la distancia que Oraculus ubica como la más probable entre las preferencias de Sheinbaum (57%) y las preferencias de Xóchitl (35%).

Se trata de un viraje interesante de la llamada comentocracia mediática, pues el ejercicio de negar validez a las encuestas se ha intensificado conforme se acerca la elección presidencial. Este escapismo analítico, digámoslo así, ocurre en otras mesas de análisis con aroma opositor: Latinus, El Financiero Bloomberg, El Heraldo de México y El Universal. Claro que en las mesas pro Claudia ocurre lo contrario...aunque con las cifras de las encuestas en la mano.                       

DECLÍNAME OTRA VEZ          

OTRO TEMA INTERESANTE -que casualmente surge a pocos días de la elección- es la declinación de candidatos opositores. La hipótesis de trabajo es evidente: unir fuerzas para tener alguna posibilidad ante la candidata puntera. Desde el frente Fuerza y Corazón por México (PRI, PAN y PRD) se le pidió declinar al candidato de Movimiento Ciudadano (MC), Jorge Álvarez Máynez, que reviró pidiendo lo contrario: "que Xóchitl decline por mí, pues yo soy el que crece y ella se estancó". En la feria de declinaciones del otro, terció el candidato a senador por MC en Nuevo León, Luis Donaldo Colosio Riojas, que expresó: "para ser una oposición responsable, el tercer lugar tiene que declinar por el segundo". A pregunta directa de Azucena Uresti sobre el dicho de Colosio, el candidato Máynez se plantó y sostuvo que "está por verse quién va en segundo lugar".

En un sentido legal, no es lo mismo renuncia que declinación. La declinación en estos momentos no cambia el panorama legal que en las urnas encontrará el ciudadano. El plazo legal para renuncias a candidaturas venció el 3 de mayo (artículo 241 de la ley electoral). Si se trata de una declinación, el acto es más bien simbólico: el candidato anuncia en público su decisión de hacerse a un lado y llama a sus simpatizantes a votar por otro, aunque si hubiera votos emitidos a su favor el día de la elección, legalmente se contabilizan para el declinante. Máynez también comentó que el tema de su declinación "es parte de la guerra sucia porque sigo creciendo". En esta historia, quien sonríe es Claudia Sheinbaum.                     

METAFÍSICA DEL VOTO OCULTO 

TAMBIÉN CRECE en la comentocracia la esperanza en el voto oculto, aunque nadie puede analizarlo y pronosticarlo. Faltaba más, por eso es voto oculto. Con ese análisis metafísico hemos topado: hay que ir más allá de mediciones visibles y escuchar el sentir ciudadano. Desechadas las encuestas por sus márgenes estadísticos, desechados los promedios como intención real de voto, queda el ´análisis a ciegas´ donde los votantes indecisos y discretos son héroes del cambio intuitivo que no se ve. En la especulación todo vale, pero en las urnas el voto real es el que cuenta.

(vmsamano@hotmail.com)