OPINIÓN

NOTA BENE

Jesús Alí: Encanto es algo que se tiene, hasta que uno se cree que es encantador
07/12/2017

NOTA BENE

Jesús Alí: Encanto es algo que se tiene, hasta que uno se cree que es encantador

El calendario electoral marca el tiempo de los independientes que en Tabasco están muy activos, aunque se desconoce si solos o acompañados. Y eso está muy bien porque en este mundo de Dios todos tenemos derecho a comer y los acarreados también tienen sus necesidades. Es su momento: el de los acarreados que comenzaron la chamba con Jesús Alí que, rodeado de unos cuantos seguidores a sueldo, presentó su carta de intención para su candidatura al gobierno del estado, mientras que Manuel Paz decía verdades como puños,  y Oscar Cantón se apresuraba a anunciar una marcha para no ser menos. Los indecisos ganarían todas las elecciones si al final se decidieran. Entre nosotros a los independientes les queda poco tiempo para enseñar su fervor democrático y tener elementos para decidir si les votamos o nos vamos con los partidos tradicionales, ya que ninguno nos parece lo suficientemente cándido. De ahí que todos basen sus campañas no en airear la bondad de sus propósitos, sino en la ineptitud de sus rivales. Todos nos hemos convertido en críticos temporalmente implacables hasta que podamos decir eso de "creí que íbamos a ganar los nuestros, pero hemos ganado los otros". A la aritmética electoral le falta un apéndice que explique el arte de conformarse. Ahí tenemos el ejemplo de Chucho Alí, al que aunque diga lo contrario, han echado del PRI, pero no quiere irse. Cuando los caricaturistas dibujan a los mandatarios amarrados al sillón, delatan ser unos buenos observadores, pero quizás ellos sean más felices cuando desean mandar que cuando mandan. Sin embargo, entre los candidatos independientes el que parece que ha caído mejor es precisamente Alí, que es el que promete más. Ha dicho todo, o parte, de lo que quiere hacer si llega a la ansiada gubernatura, pero desdichadamente no se ha extendido en explicarnos cómo se hacen esas cosas y por el contrario sí recordamos lo que hizo, y lo que no hizo, al frente del ayuntamiento de Centro. La verdad es que este joven político, que se cree encantador, es viejo de nacimiento. Alguien dijo que el encanto es algo que tienen algunas personas, hasta que empiezan a creerse que son encantadores.

Por Antonio López de la Iglesia






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