OPINIÓN

ESCALA CRÍTICA

La carrera contra COVID-19, es también una batalla contra la falta de higiene
25/07/2020

EL POLÉMICO subsecretario de Salud y jefe de la campaña contra la epidemia de COVID-19, Hugo López Gatell, llegó ayer a Tabasco como parte de su agenda de recorrido por los estados. Se reunió con el gobernador Adán Augusto López y con los responsables del sector Salud. La población preocupada por la dinámica que adquirió el coronavirus en la entidad espera que luego de esta visita la situación comience a cambiar. Aunque no existen milagros en el combate contra el patógeno.

En efecto, se requiere la suma de una serie de factores que se han abordado ampliamente en los medios desde que se conocieron las primeras noticias del virus en China. Tomados por sorpresa, los países de Asia y Europa sufrieron las consecuencias del aprendizaje; la oleada llegó mucho después al continente americano. De esta manera, los gobiernos más previsores tomaron medidas de contención (muy débiles) y después de mitigación).

Desde un inicio, la UNAM integró un comité de especialistas para dar seguimiento y recomendaciones; lo propio hizo el gobierno federal. Una buena parte de la estrategia se basa en el comportamiento, la conducta, de la población: al no existir medicamento de eficacia segura, se pidió reforzar las medidas de higiene y la disciplina para evitar la diseminación del patógeno.

COMPRENDER LO QUE SUCEDE

COMO le decía ayer, el fenómeno tabasqueño tiene que ser explicado y abordado desde las más diversas perspectivas, porque desde un principio la entidad se colocó en los primeros sitios de incidencia a pesar de que las autoridades organizaron una ampliación y adecuación de la capacidad hospitalaria; el propio gobierno estatal se convirtió en el primero en decretar las medidas de confinamiento y acciones preventivas.

Sin embargo, la situación es tal que el municipio de Centro se ubicó en el listado de áreas poblacionales con mayor porcentaje de contagios; en los más recientes reportes Tenosique figura como el cuarto municipio con mayor índice de contagios por cada cien mil habitantes, listado en el que también figuran Centro y Nacajuca, éste en el séptimo sitio entre los 10 más riesgosos del país.

Aunque, en contraparte, Centro aparecía –porque las cifras son cambiantes- con una tasa de letalidad del virus en un 9% contra 17% de Mexicali, Ecatepec, y Culiacán. La más baja mortalidad ocurre en Monterrey y Hermosillo.

Un tema que ha preocupado a las autoridades –y que inclusive ha provocado diferencias- es la disposición de camas. Ayer se informó de una disponibilidad promedio de 53% en todo el país, estando en límites críticos Nuevo León (20%), Nayarit (24%) y Tabasco (27%).

Precisamente ayer López Gatell y el gobernador Adán Augusto recorrieron las nuevas instalaciones temporales para atender a los pacientes de COVID-19. Pero como se ha advertido, ninguna infraestructura será suficiente si no existe la correspondiente respuesta preventiva en la población. ¿Cómo lograrlo?

FOCOS ROJOS, LOS LÍMITES

DESDE el inicio de la epidemia de COVID-19 en México se advirtió sobre el riesgo en la saturación de hospitales y servicios médicos si no era contenida la velocidad de los contagios. La experiencia de otros países fue un antecedente a tomar en cuenta. El gobierno federal dispuso de la "reconversión" de instalaciones sanitarias, la adquisición de equipo y la contratación de personal. Comenzó entonces una carrera contra el virus.

Un reciente reportaje del portal Animal Político refiere otro aspecto de la expansión de las infecciones: se rebasa la capacidad de los laboratorios para la confirmación o descarte de casos de coronavirus. Testimonios cotidianos permiten asegurar que hemos llegado a esa etapa: quienes acuden a realizarse el examen, aun en laboratorios privados, tienen que esperar un valioso tiempo para obtener turno y una vez obtenida la muestra los resultados pueden tardar hasta una semana.

El texto de la periodista Nayeli Roldán indica que en México "87 mil 905 personas (están) esperando el resultado de sus pruebas de laboratorio para confirmar o descartar que tengan coronavirus. Si bien el tiempo de respuesta es de dos a 5 días en el sector público, hay casos donde la espera es hasta por 30 días"

Ricardo Cortés, director de general de Promoción de la Salud, dijo a la reportera de AP: "Las capacidades en cuanto a personal, turnos, máquinas, todo lo que se requiere para hacer la vigilancia basada en laboratorio se vio y se sigue viendo totalmente rebasada ante una emergencia epidemiológica que requiere de muchísimo trabajo".

Tanto la Organización Mundial de la Salud como las autoridades sanitarias, así como los médicos independientes, coinciden que la detección temprana es clave para un tratamiento exitoso de los pacientes y la disminución de casos graves o letales, este mismo factor –diagnóstico oportuno-, junto al monitoreo y la focalización son claves para controlar la epidemia. Por supuesto, resulta determinante el comportamiento de la población.

Conforme aumenta la epidemia el riesgo de que las capacidades sean rebasadas crece. El gobierno federal decidió que los casos detectados ya no sea el valor principal en el semáforo epidemiológico para los estados, sino otro elemento que puede ser más o menos predecible: la oferta de camas, porque si se acerca a su límite...se colocan más. A menos que se tome la decisión anunciada por el gobierno de Veracruz. Ahí, Cuitláhuac García (Morena) aseguró que con el 64 por ciento de ocupación hospitalaria no incorporará más camas para contagiados por COVID-19. Una decisión polémica y quizá insostenible, a menos que logren frenar los contagios. Veremos.

Con respecto a las pruebas, aparte del creciente retraso, me cuentan que en Tabasco algunos laboratorios inclusive han dejado de hacer los test rápidos IgG  e IgM por falta de reactivos. (vmsamano@hotmail.com)




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