OPINIÓN

La Economía Mexicana
01/04/2026

La incapacidad que ningún gobierno ha querido nombrar.

The Economist dice que la economía mexicana está "rota", SHCP defiende la misma con tecnicismos, pero ninguna hace el diagnóstico correcto.

El 26 de marzo de 2026, The Economist publicó un artículo sobre la situación económica de México bajo el título "México Broken Economy"; cuatro días después, la SHCP respondió con un comunicado oficial (30 de marzo de 2026). La lectura de ambos no es de un debato técnico, mas que una batalla por el marco teórico que interpreta la realidad del país.

El argumento de The Economist.

El argumento de The Economist versa sobre que México tiene las condiciones para crecer, al ser el principal socio comercial de EEUU, captar inversión extranjera, tener el nearshoring derivado de la situación con China; pero aún con ello no crece. En 2025 registramos un crecimiento del PIB de apenas el 0.8%, la peor tasa post-pandemia, y la más baja de cualquier economía grande en LATAM. El empleo formal se contrajo, el PIB per cápita se encuentra en niveles comparables a los de 2017; casi una década perdida conforme a lo señalado por indicadores macroeconómicos.

También apuntan que el origen principal es la informalidad, que atrapa al 55% de los trabajadores, quienes en este sector son empleados principalmente en puestos de baja productividad. Como ejes secundarios señala la destrucción institucional que desde 2018, es compuesta por la reforma judicial, la eliminación de órganos autónomos constitucionales reguladores, control estatal del sistema energético nacional; y la caída en picada de la inversión pública, que se desplomó en un 28% en un solo año, la mayor constricción en más de 3 décadas.

La respuesta de Hacienda.

Desde ya debo de señalar que la respuesta de Hacienda fue buena en cuanto a su redacción, técnicamente competente pero no completa. El gobierno tiene razón en al menos un punto: El dato señalado por The Economist respecto de la inversión pública viene de registros presupuestarios, no de cuentas nacionales. En términos de cuentas nacionales, la caída fue cercana al 19%, no al 28%; corrección válida, pero aún así una cifra alarmante. Una caída del 19% es una catástrofe para cualquier economía que necesita crecer.

El resto de la respuesta es escueta en los demás argumentos; SHCP argumenta que la informalidad no es el problema central de 2025 porque ha bajado marginalmente desde 2018. Pero The Economist no señala que sea el problema central, sino el techo estructural que impide el crecimiento de manera sostenida. La analogía que planteo es la de una botella de 600 ml que necesita ser llenada con 1 L de líquido; México no crece ni en capacidad, ni en líquido. Responder al argumento equivocado no es un triunfo argumentativo.

Respecto del salario mínimo, el gobierno presenta dicho logro con orgullo; desde 2018, el salario mínimo real aumentó más de 150% y la pobreza disminuyó en más de 13 millones de personas (aunque, hay que cuestionar la metodología de medición de pobreza desactualizada del INEGI). Es un dato real y significativo que no debe subestimarse. Pero enterrado en ese mismo párrafo aparece una concesión que pasa inadvertida: hacía adelante, señala SHCP, la política salarial debe "alinearse con la dinámica de productividad". Es decir, el propio gobierno reconoce implícitamente que el modelo de aumentos salariales desconectados de la productividad no puede sostenerse indefinidamente. Lo que The Economist señala en su publicación.

Lo más revelador de la respuesta es lo que no contesta. En ningún momento la SHCP responde a la pregunta más incómoda del artículo; si los riesgos externos (aranceles, incertidumbre del T-MEC) son tan determinantes; ¿Por qué la inversión extranjera directa creció 10.8% en 2025 mientras que el capital privado doméstico se contrajo? La respuesta obvia es que las empresas mexicanas conocen el entorno institucional mejor que nadie, y lo que ven no les genera confianza para invertir. El capital extranjero es neófito ante el sistema mexicano, el local sabe las reglas del juego.

La SHCP tampoco aborda la contradicción del modelo energético mixto que el pragmatismo mexicano usa para solucionar su deficiencia de capacidad energética. Existe mandato constitucional para el control estatal del Sistema Energético Nacional, pero no tiene los recursos para financiar este modelo; el déficit fiscal de 2024 fue el más alto en 36 años. Los contratos "mixtos" para atracción de capital son ese pragmatismo asqueroso que caracteriza a los gobiernos mexicanos, que tiene un costo político que MORENA no quiere cargar actualmente, son la confirmación de que la soberanía energética fue un eslogan que la realidad fiscal y económica doblegan.

El verdadero problema de fondo.

El problema de fondo no es que el artículo de The Economist tenga razón en todo, SHCP ya ofreció correcciones pertinentes (y es algo que aplaudo de los economistas mexicanos, son muy transparentes), así tampoco es que el gobierno carezca de logros reales en materia redistributiva. El problema es otro y es más grave; MORENA ha demostrado una voluntad de hierro para reformar la Constitución cuando los intereses políticos del partido lo requieren; pero esa misma voluntad, en cuanto a la economía, brilla por su ausencia.

Ocho años de gobierno han producido una reforma judicial que genera inseguridad jurídica reconocida por cámaras empresariales nacionales e internacionales. Han producido la eliminación de los OAC que tomaron décadas construir. Han producido un déficit fiscal sin precedentes en la historia reciente; y han producido un PIB per cápita que retrocedió una década; ¿no estamos viendo el patrón?

Ningún ajuste cíclico (como el que señala la SHCP) explica por qué México lleva décadas creciendo al 2% anual mientras Brasil y Turquía (con problemas similares a nosotros) le sacan ventaja. Ningún choque externo explica por que la productividad laboral mexicana es apenas un tercio de la estadounidense. Y ninguna corrección metodológica sobre la medición de la inversión pública explica por qué las empresas mexicanas prefieren la informalidad a la formalización cuando el entorno institucional cambia las reglas del juego a medio tiempo.

The Economist llamó "rota" a la economía mexicana, la SHCP se defiende diciendo que es solo "un ajuste". Quizás ambos términos sean inexactos; lo que tenemos es una economía inmovilizada. Con fundamentos macroeconómicos sostenibles (banco central respetado, política monetaria estable, tipo de cambio flexible); pero con una arquitectura institucional que desincentiva sistemáticamente la inversión productiva y mantiene a más de la mitad de la fuerza laboral fuera de la formalidad (problema que ningún gobierno ha querido/podido solucionar).

Esto no se arregla con pragmatismo (contratos mixtos), ni con comunicados reactivos de parte de la SHCP (comunicados que cada vez más son comunes); se arregla con decisiones políticas concretas que el partido en poder hasta hoy, no ha elegido planificar y ejecutar.





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