OPINIÓN

López Obrador fija la agenda para 2019
12/07/2018

Con el aplastante peso de las expectativas encima, Andrés Manuel López Obrador y el equipo que ha propuesto como gabinete está trabajando desde ya para cumplir. Uno de los puntos más urgentes es el de la seguridad, luego de que durante dos sexenios se mantuvo la confrontación directa con los grupos del crimen organizado, lo que tiene al país sumido en un silencioso y atroz baño de sangre. Van unos 250 mil homicidios en 12 años... y contando.

Pese al escenario, en cuyo fondo hay una compleja historia de desigualdad económica y falta de oportunidades de desarrollo, el futuro secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo Montaño, tiene confianza de que en tres años México alcanzará niveles de seguridad parecidos a los que ostentan, en promedio, los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El primer corte se hará a los seis meses. El eje primordial es atender al reclamo de los especialistas: capacitar a las policías municipales y darles habilidades de reacción. La idea es retirar poco a poco a las fuerzas armadas de sus labores en materia de seguridad. De golpe no, porque sería irresponsable, subrayó Durazo Montaño.

 Se trata de poner fin a una disposición que contraviene a la Constitución, que establece claramente que las autoridades de seguridad pública deben ser civiles, y que el Ejército tiene la finalidad de intervenir en situaciones de guerra, invasiones o desastres naturales.

Hay que recordar que sobre la Ley de Seguridad Interior, que le otorga al Ejército un marco de acción para que haga lo que no debería hacer, pesa una controversia constitucional que está en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

También planteó la desaparición del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) para crear otro órgano de inteligencia que sirva para otros fines e incluso que tenga "otra filosofía". Es decir, que sea usado para fines que no sean políticos.

Mientras el futuro secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán, se encuentra iniciando el diálogo con los sindicatos, ha tenido que responder las dudas en torno a la continuidad de la Reforma Educativa. Su respuesta ha sido que no se volverá a la época en que las plazas eran vendidas, pero tampoco se continuará con un énfasis en la evaluación de los docentes que los distrae de su labor educativa.

Por estos y otros temas cruciales –como los de Hacienda y Energía-, Andrés Manuel López Obrador tendrá que echar mano de la mayoría que tiene en las cámaras para modificar diversas legislaciones y reglamentos. Será la primera tarea.

Es por eso que sostuvo una reunión con los candidatos a diputados federales y senadores electos que postuló Morena, así como con los cinco futuros gobernadores, entre los que se encuentra Adán Augusto López Hernández. Así como la seguridad, la educación y la salud son los grandes temas nacionales, cada gobernador deberá atender retos específicos en sus estados. Por ello, lo mejor es que desde ahora se tejan alianzas con los representantes del poder legislativo federal.

Esta forma de marcar agenda no es más que la continuidad de su estilo personal, con la diferencia de que si hasta ahora ha definido los temas de discusión mediática o la llamada agenda setting, ahora le toca marcar pautas para la agenda legislativa, en la búsqueda del cumplimiento de los compromisos que ha hecho con la ciudadanía.

PRIMERA PARADA

Durante la mañana corrió la versión de que Octavio Romero Oropeza  había sido confirmado como director de Pemex por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, en tanto que el todavía senador Carlos Merino podría ser el representante federal en Tabasco, figura que sustituiría a los delegados federales cuyas oficinas se propone desaparecer. Otro nombre que ha sido reiteradamente mencionado para integrarse al gobierno de AMLO es el de Rosalinda López Hernández, hermana del gobernador electo Adán Augusto López Hernández, éste último participó ayer en la reunión que los morenistas tuvieron en la capital.

SEGUNDA PARADA

Coincide Juan Carlos Castillejos, representante del PRI en el IEPCT, con Lorena Beaurregard de la Fundación Colosio en el sentido de que va siendo hora que el tricolor analice cambiar de nombre. Sería, para estar a tono, la cuarta transformación. Como se recuerda, el otrora partidazo fue primero PNR (1929), después PRM (1936) y finalmente PRI (1946). La experiencia del "candidato ciudadano", con José Antonio Meade, no fue muy positiva para el tricolor.

PARADA ESPECIAL

Hay derecho al "pataleo", pero si los perdedores en las recientes elecciones para gobernador y alcaldes interponen quejas sólo con el afán de obstruir los procesos de transición o entrega-recepción, es muy mala contribución al desarrollo de Tabasco.





DEJA UN COMENTARIO