OPINIÓN

Los manatíes, la salud humana y la responsabilidad
31/07/2018

Los manatíes son una especie tan emblemática de Tabasco como el Jaguar o el pejelagarto. Por eso, y porque se trata de una especie en peligro de extinción, a todos nos debe preocupar la alta mortandad registrada en los últimos tres meses. No es un asunto sólo ambiental o ecológico, va más allá.

En una situación que debería ser de la más alta prioridad hemos visto, sin embargo, falta de coordinación entre las autoridades de los tres niveles de gobierno. Tuvieron que morir más de dos decenas de animales en Macuspana, donde está una de las dos poblaciones más importantes del estado, para que se decidiera tomar cartas en el asunto.

Llama la atención la manera en la que han operado las autoridades del nivel federal. La Procuraduría Federal para la Protección al Ambiente (PROFEPA) no pudo decir cuál es la causa de la muerte de los manatíes, pero aseguró que no se trata de contaminación por parte de la empresa Petróleos Mexicanos. A pesar de que se sabe que tienen ductos que atraviesan el río Maluco, instalaciones con décadas en operación, de las que los pobladores han demostrado que salen burbujas y aceite al agua. Es precisamente este tipo de actitudes lo que ha indignado a  la gente.

También la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) aseguró que los análisis de calidad del agua no indican contaminación por metales pesados, lo que eximiría de responsabilidad a PEMEX. Sin embargo, tampoco señala si hay contaminación de otro tipo, aparte de los coliformes fecales que ha dado a conocer la Secretaría de Salud del gobierno del estado.

Resulta por lo menos sospechoso que, sin dar a conocer las causas de la mortandad de manatíes (que los pescadores cuentan en 56 animales, mientras que las autoridades sólo reconocen 26) las dependencias de nivel federal se apresuren a descartar la contaminación por hidrocarburos.

Especialmente, cuando estudios de calidad del agua independientes, llevados a cabo por la misma población en el Instituto Tecnológico de Boca del Río, Veracruz, y en años pasados, por organizaciones como la Asociación Ecológica Santo Tomás, muestran que sí hay contaminación por metales pesados, como el cadmio.

Mientras se aclara el asunto, las autoridades han iniciado el operativo para trasladar a los manatíes desde el área afectada en la zona de los Bitzales y El Naranjo, en Macuspana, hacia la reserva de los pantanos de Centla. La intención es prevenir más muertes, al tiempo que estudiar a los ejemplares vivos para obtener más información que pueda ayudar a determinar lo que está sucediendo.

Lo grave es que los casi 3 mil 500 pobladores de esas rancherías no tienen la oportunidad de mudarse, y sin el servicio de agua potable, continúan bañándose con el agua del río. A pesar del despliegue de la Secretaría de Salud, la demanda de esta población, de las más rezagadas del municipio, queda insatisfecha.

Resulta por lo menos paradójico que el secretario Rommel Cerna Leeder haya señalado la falta de higiene como una de las causas de las enfermedades de la piel, cuando al mismo tiempo reconoció que las plantas potabilizadoras no alcanzan a cubrir este requerimiento básico de la gente. Será difícil mejorar la situación mientras el acceso al agua potable sea limitado en la zona.

Con activistas nacionales e internacionales atentos a la situación de los manatíes, las autoridades que se están apoyando en la comunidad académica deben transparentar todos los trabajos. Empezando por los análisis de calidad del agua, que demoraron mucho, y que han provocado más incertidumbre que certezas.

Ojalá que la lamentable pérdida de decenas de estos mamíferos acuáticos en peligro de extinción sirva, indirectamente, para mejorar la calidad de vida de los habitantes de esa región. Sería una forma de evitar que sus muertes sean en vano. También es un llamado de atención: no debe haber mexicanos de primera y de segunda, abandonados a su suerte.

PRIMERA PARADA

Como decía en otra ocasión, más allá de las coincidencias o diferencias ideológicas, para Tabasco resulta una excelente noticia que varias personas vinculadas al estado puedan llegar a tener altas responsabilidades en el gobierno de la República. La elección de Andrés Manuel López Obrador como futuro Presidente abrió las puertas para que nuestros paisanos compartan importantes responsabilidades. La más reciente noticia que nos alegra es la posibilidad de que Javier May Rodríguez se haga cargo de la Subsecretaría del Bienestar, donde estarán los programas sociales.

SEGUNDA PARADA

Otro tabasqueño que compartirá responsabilidades nacionales –además de Octavio Romero y Rosalinda López-, es Hugo Chávez Ayala. Su labor será fundamental para el ambicioso programa de siembra de árboles y uso productivo de los terrenos ociosos. Este empresario deberá estar a la altura de la gran tarea que le espera.

PARADA ESPECIAL

Los crímenes recientes han encendido las señales de alerta en Tabasco. Es sabido que en épocas de transición de un gobierno a otro –cuando conviven las autoridades en funciones y las electas, se genera un espacio que es aprovechado por quienes consideran que hay una tierra de nadie. El gobierno federal está obligado a mostrar que el Estado cumple sus tareas, que no depende de condiciones circunstanciales.





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