OPINIÓN

Morena hacia la consolidación como partido
16/08/2018

PRÓXIMO CONGRESO NACIONAL.- Todo parece indicar que el próximo domingo 19 de agosto, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) abrirá el debate interno hacia la consolidación de la visión ideológica que habrá de guiar las futuras actividades políticas del partido en aras de lo que su fundador y hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO) denominó "movimiento", llamado a impulsar y "regenerar" la democracia y la defensa de la soberanía del país. Pues bien, esta fin de semana el partido que dirige a nivel nacional Yeidckol Polevnsky Gurwitz convocó a las 32 dirigencias estatales al Congreso Nacional a celebrarse en la Ciudad de México (CDMX), marcando entre otros temas a tratar el establecimiento de la Escuela Nacional de Formación Política y la posible reforma a los estatutos del partido.      

NACIÓ COMO ASOCIACIÓN.- De acuerdo al objetivo de Morena como un partido político, no es fortuito que se creara como asociación civil el domingo 2 de octubre de 2011, y en el marco del proceso de designación del candidato presidencial en el interior del Partido de la Revolución Democrática (PRD) rumbo a la elección del 2012. Aun recordemos que el día de la integración de Morena como AC, AMLO convocó a construir un nuevo pacto social regido por las leyes, con gobiernos que resuelvan los principales problemas del país, entre otras demandas sociales que retomaba en sus discursos e integraba en su oferta político-electoral. Estrategia que mantuvo como prioridad durante la elección presidencial y más allá del registro del nuevo partido en junio de 2014.

CRECER Y GANAR ELECCIÓN.- Sin duda la confrontación política poselectoral de las elecciones del 2012, desdibujó el discurso y equivocadamente advirtió del debilitamiento del movimiento. Debilitamiento que no ocurrió porque Morena a tiempo abrió sus puertas al ingreso de ciudadanos y militantes de todos los partidos. Llevando a los resultados de la elección del primero de julio que todos conocemos.       

UN DÍA DESPUÉS.- La victoria obligó a la militancia de ese partido, por lo menos a sus dirigencias, a revisar la composición orgánica y de afinidades ideológicas en todos sus niveles (nacional, estatal, municipal y en las colonias y localidades), así como las bases teóricas que sustentan sus programas de acción. Evidentemente lo que viene es renovar las dirigencias con el problema que la mayor parte de morenistas fundadores ocuparán cargos en la administración pública federal y con ellos tendrán que ceder sus posiciones partidistas a nuevos miembros fundadores que no han sido tomados en cuenta y que no se integren al gobierno, o bien confiarle el futuro del partido a personas provenientes de otras instituciones partidistas. Un asunto delicado para cualquier organización política que convoca a reencauzar sus actividades bajo el principio de honestidad ante la advertencia de contar con menos recursos. Una posibilidad es que Morena, -al igual que todos los partidos- se concentren en la actualización del padrón de militantes, la divulgación ideológica de sus fines, al trabajo político – electoral y a la vigilancia seria del cumplimiento de sus gobiernos. No se les pide más; pero tampoco menos.

FORMACIÓN POLÍTICA.- Tradicionalmente las escuelas de formación política no forman parte fundamental de los partidos. El mismopartido Morena con la ahora diputada electa Ena Bolio, trató de hacer funcional la versión Tabasco, pero no tuvo mucha suerte, o por lo menos el proyecto quedó trunco. Faltará saber los resultados del Congreso Nacional a realizarse este domingo en la CDMX para conocer la ruta que tomará Morena hacia la construcción de su plataforma ideológica estatutaria, las decisiones en torno a la renovación de sus dirigencias y su actuación concreta como el partido que detentará el Poder presidencial. Pero un partido sin ideología es un barco sin faro y eso no le puede suceder a Morena, porque lo que ahí ocurra es lo que impactará en el país.





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