OPINIÓN

NOTA BENE

NOTA BENE
05/12/2018

Antonio Carlos Brasileiro de Almeida Jobim fue un compositor, arreglista, cantante, guitarrista y pianista de bossa nova, música popular brasileña y música clásica que, además de su legado musical, nos dejó una frase que resume muy bien lo que estamos viviendo en México: “Brasil no es para aficionados” dijo el carioca tratando de definir lo compleja que es la vida política en ese país y nos podemos aplicar el espíritu de esa frase hoy en día en México.

Y es que es de aficionados lo que ocurrió el domingo pasado cuando multitud de analistas y destacados miembros de la oposición aseguraban que el NAIM continuaba por el miedo de Andrés Manuel López Obrador a las demandas internacionales de las empresas inversoras en el aeropuerto fallido. Nada que ver.

En realidad lo único que hay es una maniobra de recuento de daños y una estrategia para evitar males mayores en los mercados internacionales. Es difícil para un lego como un servidor explicar el detalle de la operación pero básicamente consiste en que el gobierno de México compra bonos de inversores extranjeros para que estos no puedan acudir a los tribunales para exigir daños y perjuicios.

El mismo Presidente, AMLO, lo explicaba ayer de la siguiente manera: “lo que continúa es el fideicomiso para financiar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México, más no la continuidad de la magna obra en Texcoco. Es mantener el fideicomiso según entiendo, para respaldar los bonos, para que el gobierno cumpla, es nuestra palabra y que los accionistas no pierdan, que estas inversiones se garantizan, pero eso tiene que ver con el fideicomiso.

Todo esto lo explicó durante la primera conferencia matutina que se llevó a cabo en el salón de tesorería de Palacio Nacional. “Se mantiene el fideicomiso porque es un proceso abierto, incluso puede iniciarse la construcción de las otras pistas en Santa Lucía, pero el fideicomiso termina hasta que se termine todo el proceso que tiene que ver con las inversiones”, garantizó el Presidente. Los que malinterpretaron las primeras informaciones que salieron sobre la recompra de bonos pensaron que finalmente se les daba la razón a aquellos que se han pronunciado en contra de Santa Lucía pero nada más lejos de la realidad.

Dicen los que piensan que saben de esto de las elecciones y la política que “se hace la campaña en verso pero se gobierna en prosa”. No hay error más gratuito que hacer una profecía cuando hablamos de Andrés Manuel López Obrador que es transparente. Dice lo que piensa hacer y hace lo que dice que va a hacer.

No hay estrategias ocultas y si ha dicho que no se terminará la obra del aeropuerto en Texcoco, y ha efectuado una Consulta Nacional para legitimar esta decisión, tengan por seguro que no cambiará de posición por ningún motivo. Para ejemplo de lo anterior basten dos botones: No dio marcha atrás en el nombramiento de Paco Ignacio Taibo 2 al frente del Fondo de Cultura Económica, a pesar de que ni siquiera tiene la aprobación de los propios legisladores de MORENA, y este ha tomado posesión del cargo como Encargado de Despacho.

También ha iniciado su Presidencia viajando, insólitamente, en vuelos comerciales, demostrando el Presidente que sus decisiones no se discuten. Precisamente su persistencia y su positiva tozudez en sus convicciones son virtudes que le han llevado claramente a la Presidencia de la República, entonces: ¿Por qué cambiar lo que ha demostrado que funciona?





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