OPINIÓN

NOTA BENE

O conmigo o contra mí: Ese mal que si tiene remedio
23/04/2018

En una televisión internacional vi una entrevista que realizaban a dos ex yihadistas musulmanes que contaban el proceso de captación de los jóvenes para esa organización terrorista. Pero también, y es lo más interesante, como el Isis adoctrina y convence para que hagan la Yihad (Guerra Santa) a estos muchachos y lo sorprendente es que tiene muchísimos puntos comunes con lo que está ocurriendo hoy en día en México y en Tabasco por supuesto porque no puede ser ajeno. La búsqueda de reclutas se da entre los más jóvenes que están excluidos de la sociedad por diferentes motivos: porque no se sienten identificados con sus familias, porque no se integran en el sistema educativo o porque sienten que el estado les ha abandonado a su suerte porque no encuentran oportunidades ni trabajo. A partir de ahí les inculcan que entre los yihadistas encontrarán a una familia que les apoyará en todo. Se cavaron las incertidumbres de la vida porque finalmente han encontrado un propósito que es Alá que es su Dios y es el único capaz de imponer leyes y conductas. ¡¡¡¿Les va sonando?!!! Las leyes de sus naciones son para ellos inadmisibles porque todo está en el Corán, que es su patria y que ha sido inspirado a su profeta Mahoma, y que al final del camino de la integración a su organización, -inspirado en los procesos productivos de una fábrica por ejemplo-, se convierten en un producto que es capaz de hacer cualquier cosa por Alá que según ellos no solo les da derecho a matar a cualquiera que no piense como ellos, sino que se lo exige como un deber. Es decir todos los que no practican su forma de ver el Islam, que en su origen es pacífico pero que ellos interpretan de forma radicalmente errónea, son “no creyentes” y por tanto son sujetos que deben de ser eliminados físicamente. No hay posibilidad de argumentar ni de discrepar: O se está con ellos o se está contra ellos y ni siquiera entra en sus cabezas que exista la democracia de la que ni siquiera hablan, solo la combaten porque el único que dicta las normas de convivencia es su Dios. Dejan de pensar individualmente y todo lo hacen en grupo sin discutir ni cuestionar las órdenes que les dan sus líderes porque son los representantes de Dios. Lo anterior es un extracto de su ideología y de los métodos para llevarla a cabo. Son muy evidentes las similitudes de esta organización terrorista con las de algún, o algunos, partidos políticos y liderazgos que concurren a las elecciones y esto hay que decirlo y avisar del peligro. Porque cuando no hay democracia no hay convivencia pacífica, sino cualquier variante de dictadura. La juventud, esencialmente, es la que puede verse afectada de manera principal porque cuando la sociedad no les ofrece un espacio en el que se puedan integrar social o laboralmente, se convierte en un sector fácilmente manejable y manipulable ya que están deseando integrarse a cualquier idea, la que sea, que les proporcione un objetivo, por más reprobable que este sea. A la hora que esto escribo no he podido ver el debate entre los candidatos a la presidencia de la República pero mucho me temo que se habrán visto comportamientos que apuntan a lo señalado al principio: Los radicalismo no son compatibles con la democracia y más bien se convierten en sus verdugos.





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