OPINIÓN

ESCALA CRÍTICA

PRI, también por un frente amplio, pero al interior del partido y gobierno
17/07/2017

*Abierta lucha de corrientes y grupos por la sucesión de Peña

*Ivonne Ortega, Ulises Ruiz, César Santiago, Beltrones, en rebeldía

*Temen “rendimiento” electoral de AMLO y desgaste presidencial

Víctor M. Sámano Labastida

HACE UN AÑO, Manlio Fabio Beltrones anunció la creación de una asociación civil con ex diputados del PRI que lo acompañaron en la 62 Legislatura (2012-2015). Aunque luego aclaró que en realidad fue sólo una “reunión de amigos”, la noticia se convirtió en un hecho político. El sonorense había estado aparentemente inactivo desde su renuncia a la dirigencia nacional luego de los desastrosos resultados para el tricolor en las elecciones de junio del 2016. Era un nuevo traspié para Beltrones ante el grupo de Peña Nieto, que en 2012 lo orilló a dejar sus aspiraciones a la Presidencia.

Es cierto que Beltrones logró doblar al equipo de Los Pinos cuando logró la dirigencia nacional de su partido, contra la decisión presidencial que apuntaba a Aurelio Nuño. Fue, sin embargo, una victoria efímera; ahora el beltronismo trata de reagruparse rumbo al 2018. Pero Peña Nieto tiene la presión en varios frentes.

El reciente fin de semana, Miguel Cachón –dirigente interino del PRI en Centro, Tabasco- reunió a un grupo de militantes para hablar de la próxima renovación del Comité Municipal. Sin embargo, el tricolor debe resolver en muy corto tiempo los desafíos de su unidad interna a nivel nacional. Tienen como plazo máximo a principios de agosto.

RECHAZAN EXTERNOS

EL GRUPO de Manlio Fabio Beltrones ha sido cauteloso, pero no oculta su crítica a la falta de militancia e identidad con el tricolor (el neopriismo). Pero quienes han sido mucho más directos en su crítica son varios ex gobernadores. El oaxaqueño Ulises Ruiz llegó al extremo de exigir la renuncia de Enrique Ochoa Reza; Patricio Martínez, de Chihuahua, retó a su dirigencia nacional a defender los intereses de la población frente a los “gasolinazos” de enero pasado.

Cuatro son, por lo menos, los grupos más activos contra lo que ha dado en llamarse “el peñanietismo” –que dista de ser un bloque compacto. Está, como le decía, la “agrupación de amigos” de Beltrones; la yucateca Ivonne Ortega, en campaña por la candidatura presidencial, abrió dos iniciativas: “Hazlo por México” y la corriente “Alianza Generacional”; Ulises Ruiz mantiene activa la corriente “Democracia Interna” y César Augusto Santiago la APN “Alternativa”, anunciada públicamente en marzo de este año.

A ellos hay que sumar al también ex gobernador de Campeche y actual delegado del PRI en Tabasco, Antonio González Curi, quien recientemente publicó un extenso desplegado cuestionando a su dirigencia nacional. Y hay otros más, como Roberto Madrazo, quien mantiene un bajo perfil pero cuya cercanía con el Partido Verde es evidente.

Cada uno de estos personajes tiene sus propios argumentos e intereses. Coinciden en criticar “el dedazo” que prevén se pueda dar en las próximas semanas. Aunque algunos de los críticos hayan sido beneficiados por el antiguo procedimiento, se puede notar que observan con preocupación que las circunstancias han cambiado y el PRI puede estar a un paso de su mayor crisis. Lo hemos visto en los años recientes: partidos aparentemente estructurados hoy luchan por su sobrevivencia.

El reciente 20 de junio el grupo Alianza Generacional, encabezado por Ivonne Ortega acordó exigir la “democratización del proceso para la selección de candidatos”. La demanda surgió de un encuentro de 89 priistas, entre los que se contó Ernesto Gándara, secretario técnico del Consejo Político Nacional y  el exsecretario de Organización, José Encarnación Alfaro.

EL FANTASMA DEL PEJE

NUEVAMENTE, el pasado fin de semana, unos 200 priistas quienes dijeron ser delegados a la 22 asamblea nacional de ese partido y encabezados por Ortega Pacheco, pidieron acabar con las imposiciones y proceder a renovar toda su dirigencia nacional. Algunos tienen verdadero pavor que sea Ochoa Reza quien conduzca al PRI en una de las contiendas más complejas de su historia: la Presidencia, mil 548 ayuntamientos, 822 diputados locales, 500 diputados federales, 128 senadores, ocho gubernaturas y la jefatura de la Ciudad de México.

Los agrupados por Ivonne Ortega coincidieron en que su partido ha perdido bastiones que parecían inexpugnables, pero también a pesar de ganar en algunas entidades ha perdido “rentabilidad” electoral. Es el caso del Estado de México donde oficialmente obtuvo la mayoría pero con un millón de votos menos que hace seis años. Calculan que del 2012 a la fecha han perdido 4.7 millones de votos en todo el país.

La preocupación central la expuso Beatriz Pagés, integrante de la dirigencia nacional del PRI. Dijo que mientras el PRI ha perdido votos e influencia, Morena ha triplicado su presencia.

Veamos la cuestión desde otra perspectiva. Aunque cada elección es diferente, López Obrador ha mostrado tener una alta “rentabilidad” electoral. En 2006 logró 14 millones 756 mil votos y en 2012 sumó 15 millones 897 mil sufragios. La apuesta del PRI sería al desgaste de la candidatura del morenista y a la división de la izquierda.

AL MARGEN

AL CUMPLIRSE dos meses y sin conocer los avances de las investigaciones del asesinato del periodista Javier Valdez, comunicadores y activistas “clausuraron” por unos minutos la Fiscalía de Sinaloa, el viernes pasado. Alejandro Sicairos, presidente de la asociación estatal de periodistas denunció la cerrazón de las autoridades. (vmsamano@yahoo.com.mx)






DEJA UN COMENTARIO