OPINIÓN

Puntos suspensivos
14/09/2018

Wilber Albert

Cuando se habla de empoderar a las mujeres tal vez se piensa a una frase de lo más común: darles fuerza y poder. Pero lo real es que se refiere a una mayor autonomía, a su reconocimiento y visibilidad en las aportaciones que pueden hacer.

Por supuesto, es un tema que causa polémica en una sociedad no preparada.

La igualdad de condiciones, sobre todo de género, recientemente se ha convertido en una moda, ya que hoy se aprecia una luz al final del túnel, lo que se deduce que las mujeres sí pueden tomar decisiones.

Sorprende y mucho, por ejemplo –en el tema político y gubernamental- que un gabinete, un congreso, un senado, en su mayoría sean mujeres, cuando de manera histórica son los hombres quienes han dominado esos terrenos y, a como dé lugar no permiten que ocupen dichos espacios.

Se ha confirmado que el empoderamiento de las mujeres ayuda, sobre todo porque existe una participación en diferentes niveles, y provoca establecer sociedades más justas, lo que da como resultado familias de calidad y equitativas.

En términos amplios y buscando resultados, es loable el trabajo que viene haciendo desde inicio de sexenio el Centro Estatal de Prevención Social del Delito y Participación Ciudadana (Cenepred), cuya titular de la dependencia es Pilar Abreu Vera, y que desde hace dos meses arrancaron con la acción "empoderamiento de mujeres", un proyecto aterrizado en el municipio de Centro, en las colonias Gaviotas y las dos Mangas; así como en Libertad, del municipio de Cunduacán.

En total son 62 mujeres que reciben pláticas sobre temas psicológicos, jurídicos y atenciones médica, además de actividades deportivas y artísticas, toda una gama multidisciplinaria que las ayuda a cambiar sus vidas.

"Con estos talleres el objetivo es que ellas reconozcan lo que valen", puntualizó la funcionaria. Aunque reconoció que es difícil avanzar, pero no imposible. Tal vez porque en zonas de marginación y de un alto índice de violencia los hombres quieren tomar el control.

Otra realidad es que el problema no es exclusivo de Tabasco ni de México, es un mal que abarca a todo el mundo.

La ONU Mujeres y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas publicaron los Principios para el empoderamiento de las mujeres, y entre ellos está promover la igualdad de género, tratar a hombres y mujeres de forma igualitaria, respetar y defender los derechos humanos y la no discriminación, promover la educación, la formación y el desarrollo profesional de las mujeres, entre otros.

Es justo reconocer que hay avances, pero falta encontrar esa pluralidad y el pleno reconocimiento de que una mujer puede tomar decisiones.

Por lo pronto, en las colonias Gaviotas y las Mangas, así como Libertad, en Cunduacán, 62 mujeres fueron sensibilizadas, y ahora serán las promotoras para compartir sus experiencias, tanto lo sucedido en sus hogares como en centros laborales y escuelas.

Nada está demás. Seguir convocando y diversificando estos temas también apoyan a un gobierno, y por ende a la misma sociedad.

PARÉNTESIS

EVARISTO Hernández, alcalde electo de Centro, dio a conocer que rescatará el panteón central, y además anunció que el cobro de agua podría ser concesionado a una empresa particular, ya que el 75% de los ciudadanos no paga el vital líquido. (kundera_w@hotmail.com)





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